El mercado inmobiliario de Vietnam se ha enfriado drásticamente tras un periodo de rápido aumento de los precios: los promotores se enfrentan a una disminución del número de transacciones, a la cautela de los compradores y a la necesidad de impulsar las ventas.
Según datos de los medios locales, la demanda de apartamentos ha disminuido notablemente debido a los altos tipos de interés, la presión inflacionista y la inestabilidad geopolítica general. El Ministerio de Construcción de Vietnam también registra una disminución del volumen de transacciones en todo el país, lo que confirma la transición del mercado de una fase de crecimiento frenético a una demanda más selectiva.
Sin embargo, el problema del mercado no se reduce únicamente a la caída del interés de los compradores. En Vietnam persiste un desequilibrio en la oferta: en las ciudades más grandes, sobre todo en Hanói y Ho Chi Minh, sigue habiendo escasez de viviendas asequibles, mientras que una parte significativa de los nuevos proyectos pertenece al segmento más caro. Vietnam Investment Review señala que, en el primer trimestre de 2026, Hanói y Ho Chi Minh siguieron enfrentándose a una brecha entre la oferta y la demanda debido a la escasez de apartamentos asequibles.
El factor más problemático sigue siendo el coste de la vivienda. En Hanói, los precios de los pisos nuevos en el primer trimestre de 2026 siguieron subiendo y alcanzaron una media de unos 128 millones de dongs por metro cuadrado, mientras que el mercado secundario ya ha comenzado a mostrar signos de corrección de precios. Los promotores atribuyen el aumento de los precios al incremento del coste de los materiales de construcción, la financiación y el suelo.
En Ho Chi Minh, la dinámica es diferente: tras el aumento de los precios en 2025, el mercado comenzó a enfriarse y, en algunas zonas, los precios bajaron entre un 1 % y un 7 %, lo que estimuló en parte la demanda.
El Gobierno de Vietnam intenta frenar el sobrecalentamiento del mercado y ampliar la oferta de vivienda asequible. Anteriormente, el primer ministro Pham Minh Chinh instó a acelerar la construcción de viviendas, simplificar los trámites administrativos y desarrollar la vivienda social, ya que el aumento de los precios ha hecho que la compra de inmuebles resulte inasequible para muchas familias.
Los planes de las autoridades para limitar la demanda especulativa ejercen una presión adicional sobre el mercado. En enero de 2026, Reuters informó de que Vietnam estaba preparando medidas fiscales contra la especulación en el mercado inmobiliario, donde en 2025 los pisos se encarecieron entre un 20 % y un 30 %, y los terrenos, entre un 20 % y un 25 %.
De este modo, el mercado inmobiliario vietnamita entra en una fase más compleja: los precios siguen siendo elevados, la oferta asequible es insuficiente, pero la demanda ya no está dispuesta a absorber automáticamente los nuevos inmuebles a cualquier precio. Para los promotores, esto significa la necesidad de revisar la política de precios, ofrecer pagos a plazos, descuentos y condiciones de compra más realistas. Para los compradores, supone una oportunidad para reforzar su posición negociadora, especialmente en el mercado secundario y en zonas donde la oferta crece más rápido que la demanda.