En la India, ante la grave escasez de gas licuado, está aumentando la demanda de combustibles tradicionales, como la leña y el estiércol de vaca seco.
La causa de la crisis ha sido la interrupción de los suministros de GLP a través del estrecho de Ormuz, en el contexto de la guerra en Oriente Medio. Reuters y otros medios informan de que la India, donde cerca del 65 % del combustible para cocinar depende de las importaciones, se enfrenta a uno de los problemas de gas más graves de las últimas décadas, y las autoridades ya han restringido el consumo industrial para dar prioridad al suministro a los hogares.
Ante la escasez, los medios de comunicación indios registran el retorno de parte de los hogares y las pequeñas empresas a tipos de combustible más baratos y accesibles. En particular, el Times of India escribe sobre la transición al carbón, la leña y el queroseno en Jamshedpur, mientras que Bloomberg señala el aumento de las ventas de biocombustibles.
Según datos del Times of India, en varias ciudades indias los consumidores comerciales se han enfrentado a un fuerte encarecimiento del GLP, y los suministros se han reducido o han acabado parcialmente en el mercado negro. Esto ya ha provocado un aumento de los costes en restaurantes, panaderías y el comercio minorista, y parte de las empresas se han visto obligadas a buscar alternativas al gas.