Según informa Fixygen, el Banco Central de Uzbekistán está estudiando la posibilidad de introducir una moneda digital mayorista del banco central (CBDC mayorista), al tiempo que prueba los stablecoins y tiene la intención de seguir reduciendo la participación del Estado en el sector bancario.
Así lo han afirmado representantes del regulador en el Silk Road Finance & Technology Forum 2026, que se celebra en Tashkent del 24 al 26 de agosto. El foro ha sido organizado por el Banco Central de Uzbekistán y la Global Finance & Technology Network (GFTN). En él participan más de 6 000 representantes de 74 países.
El vicepresidente y miembro del consejo de administración del Banco Central, Nodirbek Achilov, ha informado de que el organismo regulador está analizando la experiencia internacional en el uso de las CBDC mayoristas, incluyendo tanto los proyectos exitosos como los fallidos.
A diferencia de la moneda digital minorista, que potencialmente puede ser utilizada por la población para pagos cotidianos, la CBDC mayorista está destinada principalmente a las liquidaciones entre bancos y otras entidades financieras. Entre las ventajas potenciales de este instrumento, Achilov destacó el aumento de la seguridad y la eficiencia de las liquidaciones interbancarias.
El Banco Central, además, está probando, en colaboración con la Agencia Nacional de Proyectos Prospectivos de Uzbekistán, un sistema de stablecoins bajo un régimen regulatorio especial. Está previsto que la decisión sobre la ampliación del proyecto se adopte una vez concluidos los estudios y evaluada la reacción del mercado financiero. El tema de las monedas estables, las monedas digitales de los bancos centrales y la tokenización de activos reales constituye una de las líneas temáticas específicas del programa del foro.
Al mismo tiempo, el Banco Central tiene previsto continuar con la privatización y la reducción de la presencia estatal en el sistema bancario. El presidente del Banco Central, Timur Ishmetov, declaró que, en los últimos años, la participación del Estado en el sector se ha reducido aproximadamente del 85 % al 60 %. «Continuaremos con esta tendencia», afirmó Ishmetov.
Las estadísticas oficiales del Banco Central muestran que, a 1 de junio de 2026, los bancos con participación estatal representaban alrededor del 63 % de los activos del sistema bancario, el 66 % de la cartera de crédito y el 59 % del capital. Los activos totales de los bancos comerciales ascendían a 984,4 billones de sum.
El regulador también se dispone a publicar una estrategia de intervenciones cambiarias. Según Ishmetov, las operaciones del Banco Central en el mercado de divisas no tienen como objetivo mantener el tipo de cambio del sum en un nivel fijo determinado. Las intervenciones están relacionadas, en particular, con la compra de oro y la regulación del volumen de la oferta monetaria.
El Banco Central tiene la intención de seguir manteniendo un tipo de cambio flexible y orientado al mercado, y de presentar planes para una mayor liberalización de las operaciones en la cuenta de movimientos de capital. «Estamos dispuestos a ser más abiertos y transparentes», señaló Ishmetov.
Además, el Banco Central ha elaborado una hoja de ruta trienal para la reforma de la regulación bancaria tras la evaluación del sector financiero (FSAP) realizada por el FMI y el Banco Mundial. El regulador tiene previsto acercar los requisitos a las normas internacionales de Basilea III y hacer que los bancos adopten las normas internacionales de información financiera. El Silk Road Finance & Technology Forum se celebra en Uzbekistán por primera vez. Los organizadores señalan que uno de sus objetivos es posicionar al país como centro regional de tecnologías financieras de Asia Central. Algunas secciones del foro están dedicadas a los activos digitales, la infraestructura de pagos, la inteligencia artificial, los pagos transfronterizos, la tokenización y las CBDC.