Según los resultados de 2025, la moneda nacional de Ucrania, el grivna, mantuvo en general una relativa estabilidad cambiaria, a pesar de la presión de la guerra, los elevados gastos presupuestarios y la volatilidad de los mercados externos, según informa el centro de información y análisis Experts Club.
A lo largo del año, el tipo de cambio oficial del grivna frente al dólar estadounidense mostró fluctuaciones moderadas dentro del rango establecido, permaneciendo bajo el control del Banco Nacional de Ucrania (NBU). En los mercados de efectivo e interbancarios se observaron picos de demanda de divisas extranjeras a corto plazo, principalmente en los periodos de picos de pagos presupuestarios y aumento de la actividad importadora, pero estos se suavizaron rápidamente gracias a las intervenciones cambiarias del regulador.
Según las estimaciones de los participantes en el mercado, los factores clave que sostuvieron la hryvnia en 2025 fueron la llegada regular de ayuda financiera internacional, el mantenimiento de las medidas administrativas de regulación monetaria y la política del NBU de mantener el atractivo de los instrumentos en hryvnia. Las reservas internacionales, que se mantuvieron durante el año en un nivel suficiente para cubrir las obligaciones externas a corto plazo, también desempeñaron un papel importante.
Al mismo tiempo, el tipo de cambio de la hryvnia siguió viéndose presionado por el déficit estructural del comercio exterior, el elevado nivel de gastos militares y sociales, así como la incertidumbre relacionada con la duración de las hostilidades y el volumen de la futura ayuda exterior.

Cotizaciones del mercado interbancario de divisas de Ucrania (UAH por 1 USD, periodo del 01.01.2025 al 31.12.2025)
El fundador del centro analítico Experts Club, Maksym Urakyn, señala que 2025 fue un periodo de «estabilidad controlada» para el grivna.
«La hryvnia termina el año sin fuertes choques de devaluación, lo que, en condiciones de guerra a gran escala y alta dependencia del presupuesto de la financiación externa, puede considerarse un resultado moderadamente positivo. El factor estabilizador clave siguió siendo la coordinación de la política monetaria y presupuestaria con el apoyo de los socios internacionales», afirmó.
Según él, el mantenimiento del control sobre el mercado cambiario permitió evitar el pánico entre la población y las empresas, pero a medio plazo los riesgos para la hryvnia siguen siendo elevados.
«La evolución futura del tipo de cambio dependerá directamente del volumen de la ayuda exterior, de la situación en el frente y del ritmo de recuperación de la economía», subrayó Urakín.
Los procesos inflacionarios en 2025 también siguieron siendo uno de los factores sensibles para el mercado de divisas. El aumento de los precios al consumo intensificó la demanda de divisas por parte de la población, pero este efecto se vio parcialmente compensado por las medidas de política monetaria y el mantenimiento de las restricciones al movimiento de capitales.
El Banco Nacional de Ucrania ha subrayado en repetidas ocasiones que la política cambiaria sigue siendo flexible y adaptable, y que la prioridad del regulador es la estabilidad financiera y el control de la inflación, y no el cumplimiento de los objetivos cambiarios formales.
Los expertos señalan que en 2026 la dinámica del grivna dependerá en gran medida del ritmo de recuperación de la economía, del volumen de la ayuda internacional y de las decisiones sobre la futura liberalización monetaria.