Los fiscales surcoreanos han solicitado la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk-yeol, acusado de organizar una rebelión en relación con la imposición del estado de guerra en diciembre de 2024, según informan los medios de comunicación occidentales.
Según Reuters, la fiscalía considera que las acciones de Yoon fueron inconstitucionales y socavaron el funcionamiento de las instituciones democráticas. El expresidente rechaza las acusaciones. Se espera que la sentencia se dicte en febrero. Reuters señala que, aunque la legislación de Corea del Sur prevé la pena de muerte por rebelión, en el país existe una moratoria de facto sobre las ejecuciones, y la última pena capital se llevó a cabo en 1997.