El precio del pan que producen los empresarios individuales subió, desde que empezó el apagón, como un 25 %, y el de los rollos de semillas de amapola, en un 40 %, debido a la necesidad de mantener los generadores, comprar combustible y los gastos de logística, según informó Nina Yuzhanina, miembro del Comité de Finanzas, Política Fiscal y Aduanera de la Asamblea Legislativa (Solidaridad Europea).
Contó que de vez en cuando compra pan fuera de la ciudad, en pequeñas panaderías privadas que funcionan como empresas individuales.
«Cuando hay electricidad, la producción es estable y el precio predecible. Cuando no hay, se trabaja exclusivamente con generadores, con gastos constantes de combustible. El resultado ya se nota: el precio del pan ha subido aproximadamente un 25 % y el del rollo de amapola, casi un 40 %. Las razones son evidentes: combustible, mantenimiento de los generadores, fallos en la logística. No se trata de obtener beneficios excesivos, sino de intentar cubrir los gastos y sobrevivir», escribió en su canal de Telegram.
Yuzhanina subrayó que, con un aumento similar de los precios de los productos de panadería, será difícil mantener los volúmenes de ventas, ya que los gastos adicionales no desaparecen.
«En Ucrania hay más de 4000 empresarios individuales (grupos 1-3) que se dedican a la panadería. Y si, en este contexto, se les impone el pago obligatorio del IVA, esto no solo supondrá un golpe para las pequeñas empresas, sino un verdadero apagón fiscal, con el riesgo de cierre de las fábricas y un aumento posterior de los precios», subrayó la parlamentaria.
Como se ha informado, la perspectiva de introducir el pago obligatorio del IVA para los FOP de los grupos 1-3 se está considerando actualmente en el marco de la adaptación de la legislación ucraniana a las normas de la UE y a la Estrategia Nacional de Ingresos, que prevé la eliminación gradual del sistema simplificado en su forma actual. El principal riesgo radica en el aumento significativo de la carga administrativa: los empresarios tendrán que llevar la contabilidad, registrar las facturas fiscales y añadir un 20 % al coste de sus productos o servicios, lo que puede hacer que las pequeñas empresas dejen de ser competitivas en comparación con los grandes actores. Aunque esta decisión tiene por objeto sacar la economía de la sombra y luchar contra los esquemas de utilización de los FOP por parte de las grandes empresas, para la población realmente autónoma, esta medida puede suponer una barrera financiera crítica.