Según informa Serbian Economist, el Gobierno de Serbia ha aprobado una nueva resolución sobre el apoyo financiero a los hoteleros nacionales, que prevé, en particular, subvenciones de hasta 5 millones de euros para proyectos de cooperación con marcas hoteleras internacionales.
La medida tiene por objeto mejorar la calidad de la oferta hotelera y aumentar los ingresos procedentes del turismo, entre otras cosas mediante la prolongación de la temporada turística.
Pueden optar a las subvenciones las empresas y los empresarios registrados para ejercer actividades en el sector hotelero e inscritos en el sistema e-Turista, así como los inversores que tengan previsto construir nuevos establecimientos.
Cabe señalar que, para obtener la ayuda, el solicitante debe tener un contrato de franquicia con una cadena hotelera internacional o, como mínimo, una carta de intenciones que confirme la futura cooperación. El establecimiento debe tener una categoría no inferior a cuatro estrellas. En el documento, se entiende por cadena internacional una persona jurídica que gestiona al menos 50 hoteles y opera en un mínimo de 10 países en al menos dos continentes.
La subvención se concede a título irrevocable, y el importe máximo por proyecto de inversión está limitado a 5 millones de euros. La lista de gastos cubiertos incluye los pagos por franquicia y branding, integración digital y formación del personal. También se establece el requisito de que los bienes adquiridos con el apoyo deben ser nuevos y que el inversor está obligado a garantizar el funcionamiento ininterrumpido del hotel en la categoría declarada durante un mínimo de cinco años a partir de la fecha de apertura.
Las solicitudes se presentarán tras el anuncio de la selección pública, y la decisión sobre la asignación de fondos la tomará un grupo de trabajo especial basándose, en particular, en la reputación comercial y la sostenibilidad económica del proyecto. Los beneficiarios deberán informar periódicamente al ministerio competente sobre el gasto de los fondos y presentar la documentación preparada por una empresa auditora con seguro de responsabilidad profesional; en caso de incumplimiento de las condiciones, el Estado podrá exigir la devolución de los fondos con intereses.