La presencia de relaciones sociales «negativas» en el entorno puede estar relacionada con la aceleración del envejecimiento biológico, según los datos de un estudio citado por Psychology Today.
En el trabajo, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), los autores utilizaron «relojes» epigenéticos (evaluación de la edad mediante la metilación del ADN) basados en muestras de saliva y datos de redes sociales de más de 2300 participantes del estado de Indiana. Según la anotación, cada «hassler» adicional (persona que causa estrés y crea dificultades) se asociaba estadísticamente con un ritmo de envejecimiento aproximadamente un 1,5 % más rápido y con aproximadamente 9 meses más de edad biológica; también se observaron asociaciones con marcadores de inflamación y multimorbilidad.
Los expertos subrayan que estos resultados describen una relación, pero no prueban un efecto causal: el envejecimiento biológico se ve afectado simultáneamente por el estrés, el estilo de vida y la salud. Sin embargo, estudios anteriores también han relacionado el estrés crónico con marcadores de envejecimiento celular, incluidos los cambios en los telómeros. Otros trabajos muestran que las experiencias sociales negativas y positivas pueden estar relacionadas con la aceleración o la ralentización del envejecimiento epigenético.