Las ventas mundiales de smartphones en el segundo trimestre de 2026 disminuyeron un 6,7 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar los 277,5 millones de unidades, según cálculos preliminares de International Data Corporation (IDC). De este modo, el descenso se prolongó por segundo trimestre consecutivo.
La reducción de los envíos se debe a la escasez de chips de memoria y a sus precios, que han alcanzado máximos históricos.
«El coste de los chips de memoria ha aumentado casi un 300 % en un año; ahora representa más del 65 % del coste de producción en el segmento de precios más bajos, lo que hace cada vez más difícil la supervivencia de los fabricantes con gamas económicas», declaró Nabila Popal, directora sénior de investigación de IDC. —La crisis de la memoria favorece a los fabricantes de gama alta y perjudica a los proveedores que operan en el segmento de precios más bajos».
Por segundo trimestre consecutivo, Apple Inc. y Samsung muestran estabilidad, siendo los únicos proveedores del top 5 que han registrado un crecimiento en las ventas, señaló. Apple alcanzó cifras récord en el segundo trimestre gracias al éxito del iPhone 17 y a los temores sobre futuras subidas de precios.
«Esta crisis ha dividido el mercado de los smartphones en dos partes», señala Francisco Jerónimo, vicepresidente de dispositivos de consumo globales de IDC. «En la cima están Apple y Samsung».
Se distancian del resto de empresas, sobre todo porque venden dispositivos en los que los chips de memoria representan una menor proporción del coste. «En la parte inferior, en cambio, sufren los fabricantes orientados a dispositivos baratos de producción en masa, y sus clientes también», opina el experto.
Un nuevo estudio de la Universidad Nacional de Singapur ha demostrado que la cafeína puede revertir los trastornos de la memoria social tras la falta de sueño, al actuar sobre una cadena específica del hipocampo. El trabajo se ha publicado en la revista Neuropsychopharmacology.
Los científicos estudiaron la zona CA2 del hipocampo, que es importante para la memoria social: la capacidad de reconocer a personas conocidas o, en el experimento, a individuos conocidos. En un modelo de laboratorio, tras cinco horas de privación del sueño en ratones, se observó un deterioro de la plasticidad sináptica y un déficit de memoria social, y la cafeína ayudó a recuperar estos indicadores.
Los investigadores explican este efecto por el hecho de que la cafeína bloquea las vías de señalización de los receptores de adenosina, que se acumulan durante la vigilia y frenan la actividad cerebral. Al mismo tiempo, los autores subrayan que su trabajo no se refiere a una «revitalización general del cerebro», sino a un mecanismo bastante específico en una cadena concreta relacionada con la memoria.
En cuanto a los efectos más generales del café, las revisiones bibliográficas sí relacionan el consumo regular de café con un menor riesgo de padecer la enfermedad de Parkinson, mientras que en el caso de la enfermedad de Alzheimer los datos parecen menos concluyentes: parte de las revisiones y metaanálisis apuntan a una posible relación protectora, pero los autores suelen matizar que la relación causa-efecto no está definitivamente demostrada.
La conclusión principal de los propios autores sigue siendo cautelosa: la cafeína puede mitigar temporalmente algunos efectos cognitivos de la falta de sueño, pero no sustituye al sueño. Es precisamente el sueño el que constituye la base de una memoria normal y del funcionamiento saludable del cerebro.