Según informa Serbian Economist, Serbia ha vuelto a plantearse públicamente la idea de comprar una participación minoritaria en el proyecto húngaro de la central nuclear Paks II, en el contexto del inicio oficial de la fase principal de construcción de la central a principios de febrero de 2026, según informan fuentes del sector.
El 5 de febrero se celebró en Hungría la ceremonia del «primer hormigón», es decir, el vertido de hormigón en la losa de cimentación del edificio del reactor. Según las normas del OIEA, esta fecha se considera la fecha oficial de inicio de la construcción y convierte la instalación en una «central nuclear en construcción».
Belgrado está interesado en adquirir entre el 5 % y el 10 % del proyecto Paks II. Se prevé que esta participación daría a Serbia derecho a una parte fija de la producción de electricidad y podría convertirse en una fuente a largo plazo de generación «básica» con bajas emisiones de carbono para la demanda interna.
Paks II prevé la construcción de dos nuevas unidades energéticas con reactores VVER-1200 (de aproximadamente 1200 MW cada una), el proyecto se lleva a cabo con la participación de la corporación estatal rusa Rosatom en el marco de un acuerdo intergubernamental de 2014 y se financia, entre otras cosas, con un crédito estatal ruso. El objetivo es poner en marcha las nuevas unidades a principios de la década de 2030.
No es la primera vez que Serbia muestra interés en participar en el proyecto: en noviembre de 2024, el presidente serbio, Aleksandar Vučić, declaró que había pedido a Budapest que considerara la venta a Serbia de hasta un 10 % del proyecto y subrayó su disposición a pagar la participación a precio de mercado, mientras que la parte húngara prometió entonces estudiar la cuestión.