EE. UU. y Catar están negociando la posible compra de drones interceptores ucranianos, diseñados para destruir UAV de ataque tipo Shahed, en un contexto de creciente interés de los aliados por medios de defensa antiaérea más económicos, según informa Reuters.
Según la agencia, se trata, en concreto, del interceptor P1-SUN de la empresa SkyFall. Un representante de la empresa declaró a Reuters que los suministros solo serán posibles si el Gobierno ucraniano da luz verde y siempre que la exportación no reduzca la capacidad de defensa de Ucrania.
Reuters señala que la capacidad de producción de SkyFall permite fabricar hasta 50 000 interceptores al mes, y que la exportación potencial sin perjudicar las necesidades de Ucrania se estima en 5000-10 000 unidades.
La eficacia de este tipo de sistemas de defensa aérea se ve confirmada por las estadísticas ucranianas: según datos del ejército ucraniano, en febrero, el 70 % de los drones derribados en Kiev y sus alrededores fueron destruidos precisamente por drones interceptores.
El coste de los interceptores es considerablemente inferior al de los sistemas tradicionales de defensa aérea. Reuters señala que SkyFall vende al ejército ucraniano el P1-SUN por aproximadamente 1000 dólares (dependiendo de la configuración), mientras que los misiles PAC-3 para el complejo Patriot pueden costar hasta 4 millones de dólares por unidad.