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Los expertos nombraron las habilidades que garantizarán la competitividad de un especialista en la era de la inteligencia artificial

23 abril , 2026  

El uso de la inteligencia artificial ya se ha convertido en una práctica cotidiana para la mayoría de los estudiantes y trabajadores; sin embargo, en los próximos años la principal ventaja competitiva en el mercado laboral no serán las habilidades técnicas, sino las humanas: comunicación, liderazgo, inteligencia emocional, pensamiento crítico y la capacidad de trabajar con personas. A esta conclusión llegaron los participantes de la rueda de prensa sobre el tema «La educación superior y la educación MBA en la era de la inteligencia artificial. ¿Qué profesiones y habilidades seguirán siendo patrimonio del ser humano?», celebrada en la agencia «Interfax-Ucrania» el miércoles.

Según informó la directora del Centro de Educación Empresarial y Formación Avanzada del Instituto de Psicología y Emprendimiento, María Furman, el estudio, realizado sobre la base de la cooperación entre estudiantes y empresas, abarcó a más de 250 encuestados de los ámbitos del derecho, RR. HH., TI, consultoría, marketing, gestión, actividad económica exterior, educación, ventas y finanzas.

«Actualmente, más del 97% de los encuestados ya utiliza la inteligencia artificial en el trabajo o en la vida cotidiana, y más del 50% recurre a ella al menos una vez al día. Las herramientas más extendidas resultaron ser ChatGPT, Google Gemini, Claude y Copilot, y los principales escenarios de uso fueron la explicación de información compleja, la redacción y edición de textos, la generación de ideas, la traducción, el análisis de datos y la preparación de resúmenes», señaló durante la presentación del estudio «El uso de la IA en el trabajo y en la vida cotidiana».

Al mismo tiempo, según Furman, la difusión de la IA no significa un aumento automático de la confianza en sus respuestas. Señaló que alrededor del 30% de las funciones diarias ya están siendo sustituidas por estas herramientas, sin embargo, la mayor parte de los encuestados evaluó el nivel de confianza en las respuestas de la IA como medio: solo se puede confiar en la información con la condición de verificarla. Más del 50% de los encuestados siempre verifica las respuestas generadas, otro 33% lo hace si la información parece sospechosa, y un 13%, cuando se trata de un trabajo especialmente importante. Además, más del 30% de los encuestados se encontró muy a menudo con distorsión de la información, y otro 53,6% informó que tales casos les habían ocurrido varias veces.

«Según las estimaciones del Foro Económico Mundial, para 2030 cambiarán más del 40% de las habilidades en el mundo, y eso significa la necesidad de una rápida recualificación tanto de los trabajadores en activo como de los estudiantes. Subrayó que la educación superior no debe simplemente familiarizar a los jóvenes con las herramientas digitales, sino reestructurar los enfoques de aprendizaje de tal manera que prepare a especialistas capaces de trabajar junto con la IA, y no de depender mecánicamente de ella», subrayó la experta.

Según sus palabras, la inteligencia artificial ya se ha convertido en parte de la educación y de los negocios, pero su efecto no consiste en la sustitución total del ser humano, sino en la transformación de sus funciones.

«Precisamente por eso hoy tienen un valor especial el pensamiento analítico, la comunicación, la adaptabilidad, la gestión de personas, la inteligencia emocional y la creatividad», subrayó Furman.

Añadió que la IA no podrá desplazar a directivos, psicólogos, especialistas en RR. HH., gestores de comunicación, docentes, mentores, así como a quienes son responsables de la estrategia y del desarrollo de equipos, ya que precisamente en estas profesiones siguen siendo decisivos la confianza humana, el liderazgo, la empatía y la capacidad de trabajar con el contexto.

Por su parte, la doctora en Ciencias Económicas, profesora y vicerrectora de trabajo científico-pedagógico y docente del Instituto de Psicología y Emprendimiento, Iraida Záitseva, hizo hincapié en que ni siquiera los algoritmos más potentes pueden sustituir a un líder, ya que carecen de conciencia, creatividad y reflexión moral. Recordó que una máquina puede aconsejar reducir personal en aras de un mayor beneficio, pero no es capaz de evaluar las consecuencias sociales, éticas e incluso geopolíticas de tal decisión.

«La inteligencia artificial es un potente motor, pero solo una persona debe ser ese piloto que sabe adónde y por qué vuela. Enseñamos a los estudiantes no solo a utilizar la herramienta, sino a validar las decisiones, a tratar críticamente la “caja negra” del algoritmo y a asumir responsabilidad personal por el resultado. En el instituto se permite usar la IA como medio auxiliar para estructurar material o buscar ideas; sin embargo, el estudiante está obligado a indicar el hecho de su utilización, verificar las fuentes y responder por el contenido del trabajo; de lo contrario, esto puede considerarse deshonestidad académica», señaló Záitseva.

El director general de Capolavoro Group (Brasil), profesor del instituto brasileño AMF e inversor en startups tecnológicas, Wesley Lacerda, centró su atención en los riesgos del uso incorrecto de la inteligencia artificial en los negocios. A su juicio, el principal peligro reside no solo en la tecnología como tal, sino en el debilitamiento cognitivo gradual de la persona, cuando el usuario se acostumbra a transferir a la máquina su propia memoria, capacidades analíticas, habla e incluso la capacidad elemental de tomar decisiones por sí mismo. En su presentación, mencionó por separado como principales riesgos de la amplia implantación de la IA el deterioro cognitivo, la disminución de la inteligencia, el debilitamiento de la capacidad de reflexión y la pérdida de habilidades sociales.

«La inteligencia artificial debe utilizarse como una herramienta para el análisis de datos, y no como un sustituto del pensamiento humano. Cuando una persona deja de entender qué hay detrás de la respuesta de la máquina, pierde sus propias capacidades cognitivas y, junto con ellas, la capacidad de tomar decisiones independientes», señaló Lacerda durante su intervención.

También llamó la atención sobre el hecho de que la nueva ola de automatización está generando demanda, en primer lugar, de analistas de IA, ingenieros de IA, especialistas en AI Ops y auditoría algorítmica, y no solo y no tanto simplemente de especialistas en TI. Sin embargo, incluso en estos roles, sigue siendo decisiva la comprensión humana de qué se hace y para qué se hace, y no solo la capacidad de escribir a la máquina el prompt correcto.

Por su parte, la reclutadora de 3S Agency, Sofía Vorushko, subrayó que en el ámbito de la contratación la inteligencia artificial crea una ilusión de objetividad, pero aun así no puede sustituir a un reclutador en vivo. Según sus palabras, los candidatos se preparan cada vez mejor para las entrevistas con ayuda de la IA, utilizan formulaciones correctas y respuestas socialmente deseables; sin embargo, el algoritmo no es capaz de leer plenamente las señales no verbales, comprender la motivación de la persona, su experiencia real y su adecuación a la cultura de una empresa concreta. Puso como ejemplo dos vacantes de asistente de dirección aparentemente idénticas, para las cuales en la práctica se necesitaban candidatos completamente diferentes debido a los distintos estilos de gestión de los directivos.

«Hoy el mercado valora cada vez menos al trabajador únicamente por sus hard skills y cada vez más por sus soft skills. La comunicación, la resiliencia, la flexibilidad, la adaptabilidad, el liderazgo y la capacidad de construir relaciones se vuelven críticamente importantes, porque son precisamente las más difíciles de automatizar», añadió Vorushko.

Hizo referencia a estimaciones globales según las cuales el 63% de los empleadores considera la escasez de habilidades blandas una barrera para el desarrollo de los negocios, el 67% de las empresas busca flexibilidad y adaptabilidad, el 61% liderazgo e influencia social, y la demanda de habilidades sociales y emocionales aumentará aún un 24% para 2030. Según la reclutadora, actualmente el 75% del éxito a largo plazo de un trabajador depende precisamente de las soft skills, mientras que las hard skills representan solo alrededor del 20%.

Al mismo tiempo, el director de la LLC «Formatsiya», Mykola Hoi, señaló que para un negocio construido sobre la comunicación con clientes, socios, distribuidores, fabricantes y proveedores, la transferencia directa de decisiones a la IA es extremadamente limitada. Según sus palabras, en su empresa, que trabaja en el ámbito de la energía solar, cerca del 95% del tiempo laboral es precisamente trabajo con personas, y por eso los algoritmos de plantilla no son capaces de sustituir plenamente el contacto vivo ni en las ventas, ni en la selección de equipo, ni en el desarrollo de soluciones de marketing.

«En los negocios se puede utilizar la inteligencia artificial, pero solo si se comprenden muy claramente sus límites. La fundación del negocio, la selección del equipo, el marketing, las ventas, el trabajo con el cliente y la toma rápida de decisiones en un entorno cambiante siguen siendo zona de responsabilidad de la persona, porque aquí no se necesitan plantillas, sino conocimientos, experiencia y comprensión de otra persona», subrayó Hoi.

Añadió que la aplicación de la IA en los procesos de RR. HH. puede conducir a errores si la empresa intenta evaluar a los candidatos solo por rasgos formales, sin dar a la persona la posibilidad de revelar su potencial en la comunicación en vivo.

Por separado, los participantes señalaron que el Instituto de Psicología y Emprendimiento apuesta por especialidades que, en opinión de los organizadores, son las menos susceptibles de automatización: gestión de personal, gestión comunicativa y psicología. En la institución informaron que el coste de los estudios de grado asciende a 42 mil UAH al año, y en el colegio, a 28 mil UAH al año; también se anunció la cooperación con socios en los países bálticos, así como en Polonia, los EAU y Brasil, donde los estudiantes pueden realizar prácticas. Gracias al enfoque ontológico, que ayuda a desarrollar la personalidad, y a la combinación de la psicología con conocimientos actuales de profesionales de negocios, los estudiantes del instituto desarrollan de manera integral habilidades personales y profesionales. Esto ayuda a convertirse en directivos de alto nivel y a no depender de las tecnologías. Este nivel de preparación permite a los estudiantes, a partir del segundo curso, trabajar en proyectos empresariales en su especialidad profesional.

Al resumir la discusión, los expertos coincidieron en que la educación superior ucraniana y los programas MBA ya no pueden ignorar la inteligencia artificial, pero tampoco deben convertirla en un fin en sí mismo. No se trata de una lucha del ser humano contra la máquina, sino de una nueva distribución de roles, en la que la IA asume funciones rutinarias, analíticas y técnicas, mientras que la estrategia, la ética, la creatividad, la empatía, la gestión de equipos y la responsabilidad por las decisiones permanecen en manos humanas. Precisamente estas cualidades, en opinión de los participantes del evento, determinarán la competitividad de un especialista en los próximos 5–10 años.

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