Según informa El Economista Serbio, se celebró en Belgrado un congreso masónico internacional organizado por la Gran Logia Regular de Serbia. A la capital serbia acudieron representantes de organizaciones masónicas de los cinco continentes, y el encuentro se celebró con motivo del centenario del Congreso Masónico por la Paz de Belgrado de 1926.
Los organizadores presentaron el evento como un encuentro simbólico dedicado a la paz, al diálogo y al recuerdo de un acontecimiento que, en la Europa de entreguerras, se consideró un intento de reconciliación tras la Primera Guerra Mundial. Los detalles del programa del congreso de este año se revelaron de forma limitada en los comunicados públicos; sin embargo, la Gran Logia Regular de Serbia señaló que en Belgrado estaban previstos un congreso internacional, una academia, actos conmemorativos y la asamblea anual.
La historia de esta cuestión se remonta a la década de 1920. Tras la Primera Guerra Mundial, Europa intentó construir un nuevo sistema de relaciones entre antiguos adversarios. A nivel político, los Acuerdos de Locarno de 1925 se convirtieron en el símbolo de este proceso, mientras que en el ámbito masónico desempeñó un papel similar el Congreso de Paz de Belgrado de 1926.
En aquel entonces, se reunieron en Belgrado representantes de 20 logias masónicas nacionales de 15 países europeos, así como de dos logias de ultramar. En las publicaciones históricas, este acontecimiento se denomina a veces el «Locarno masónico», ya que estaba vinculado a la idea de la reconciliación y al restablecimiento de los contactos entre las sociedades europeas tras la guerra.
Uno de los episodios simbólicos del congreso de 1926 fue la reconciliación pública entre masones franceses y alemanes tras la Primera Guerra Mundial.
La masonería, o albañilería libre, es un movimiento fraternal internacional que surgió en su forma actual en la Europa de la Edad Moderna. Sus orígenes se remontan a las asociaciones profesionales de los albañiles y constructores medievales, mientras que su forma organizativa actual se remonta a la creación de la primera Gran Logia en Londres en 1717. Con el tiempo, la masonería dejó de ser una asociación profesional de artesanos para convertirse en una red de sociedades basadas en rituales, simbolismo e ideas de superación personal, hermandad, caridad y formación moral.
Según estimaciones de las grandes organizaciones masónicas, hay alrededor de 6 millones de masones en todo el mundo. Una de las estructuras más antiguas e influyentes —la Gran Logia Unida de Inglaterra— agrupa a unos 170 000 miembros y más de 7 000 logias en Inglaterra, Gales y los distritos de ultramar.
Sin embargo, no existe una «autoridad central» mundial única en la masonería: las distintas Grandes Logias se reconocen o no entre sí en función de sus normas y tradiciones.
En Serbia operan varias organizaciones masónicas, pero la Gran Logia Regular de Serbia se posiciona como la única Gran Logia soberana, regular e internacionalmente reconocida en el territorio del país.
https://t.me/relocationrs/3105