Según datos de Bloomberg, representantes de la Administración estadounidense están analizando qué implicaría para la economía estadounidense un posible repunte de los precios del petróleo hasta los 200 dólares el barril. Una fuente de la publicación vincula este análisis con la evaluación de los escenarios más extremos del desarrollo del conflicto en Oriente Próximo.
De este modo, la hipótesis de que la Casa Blanca está comprobando su preparación ante una situación en la que el petróleo alcance los 200 dólares se ve, en general, confirmada por la publicación de Bloomberg. No obstante, por el momento se trata precisamente de un escenario de estrés interno y de una evaluación de las consecuencias, y no de una previsión anunciada públicamente ni del escenario base oficial de la administración estadounidense.
La fuerte volatilidad del mercado petrolero, en el contexto de la guerra en la región del Golfo Pérsico, ha servido de telón de fondo adicional para dicha evaluación. Reuters informó de que el 24 de marzo el Brent cerró en 102,22 dólares por barril y el WTI en 90,32 dólares, tras lo cual, el 25 de marzo, los precios volvieron a subir: el Brent subió hasta los 104,30 dólares y el WTI hasta los 92,25 dólares.
El riesgo clave para el mercado está relacionado con el estrecho de Ormuz, por el que transita aproximadamente una quinta parte de los suministros mundiales de petróleo y GNL. Reuters señaló que las interrupciones en este corredor ya se han convertido en la mayor interrupción del suministro de petróleo, y que una mayor escalada en Oriente Medio sigue siendo el principal factor que podría impulsar las cotizaciones muy por encima de los niveles actuales.
Sin embargo, dentro de la propia administración se escuchan también valoraciones más moderadas. Como informó Reuters el 12 de marzo, el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, calificó de poco probable un escenario de 200 dólares por barril, aunque reconoció que las autoridades siguen de cerca la situación.
Ante el aumento de los precios, Washington ya ha puesto en marcha instrumentos anticrisis. Reuters informó de que EE. UU. ha cedido a las empresas 45,2 millones de barriles de petróleo de la reserva estratégica mediante un programa de préstamos, y anteriormente la administración también barajó otras medidas para contener los precios, incluyendo intervenciones en el mercado de futuros del petróleo y posibles restricciones a la exportación de combustible.
En otras palabras, la información de que EE. UU. se está preparando para un escenario extremo con el petróleo a 200 dólares el barril se basa en una publicación de Bloomberg y encaja en el contexto general de las medidas ya adoptadas por Washington para reducir los riesgos energéticos. Sin embargo, por el momento no hay confirmación oficial de que ese nivel de precios se considere la expectativa de base de la Casa Blanca.