La coalición de izquierda Sumar ha registrado en el Congreso de los Diputados una iniciativa para legalizar el mercado del alquiler, que prevé la prohibición del pago en efectivo y la transferencia de los pagos a canales electrónicos controlables, según informan los medios españoles.
Según los detalles publicados, se propone que los pagos se realicen mediante transferencia bancaria u otros medios electrónicos, y las entidades financieras que presten estos servicios deberán transmitir automáticamente la información a la Agencia Tributaria española (AEAT) para detectar ingresos no declarados y reforzar la protección de los inquilinos mediante la confirmación del pago con extractos bancarios.
Un elemento específico del paquete es la retención del 1 % del importe del alquiler, que el arrendador deberá transferir mensualmente a la AEAT. En los materiales se destaca que esta tasa también se considera un instrumento para crear un indicador más preciso de la dinámica de los precios de los alquileres por regiones.
Sumar estima que las pérdidas fiscales por infracciones y evasión en el segmento de los ingresos por alquileres superan los 12 500 millones de euros al año y propone reforzar los recursos de la administración tributaria, incluida la creación de unidades especializadas en la detección de infracciones en el mercado inmobiliario.
Para los bancos, la aplicación de este enfoque supone un aumento de la proporción de pagos que pasan por las cuentas y, al mismo tiempo, una ampliación del papel del cumplimiento normativo y del intercambio de datos con las autoridades fiscales. Para el mercado inmobiliario, esto puede significar una aceleración de la «legalización» de los alquileres y una mayor transparencia de los precios, pero los parámetros y los plazos dependerán de la aprobación de la iniciativa en el Parlamento.
En España se están debatiendo paralelamente medidas para reforzar la normativa en el segmento de los alquileres de temporada y prevenir los abusos; el Gobierno ya ha anunciado la preparación de un paquete de medidas al respecto. A modo de comparación, en Grecia, a partir del 1 de enero de 2026, se introducirá una norma según la cual el alquiler deberá pagarse a través de cuentas bancarias registradas, y los pagos en efectivo dejarán de ser admisibles.