Las embajadas de EE. UU. en Israel y en varios otros países de Oriente Próximo han recomendado a los ciudadanos estadounidenses que consideren la posibilidad de abandonar la región debido al riesgo de una escalada imprevista y a posibles interrupciones en los vuelos.
«Debido al aumento de las tensiones en Oriente Próximo, la situación en materia de seguridad sigue siendo compleja y persiste la posibilidad de una escalada imprevista», se indica en las advertencias publicadas el 1 de agosto por las representaciones diplomáticas estadounidenses.
Se recomienda a los ciudadanos estadounidenses que ya se encuentran en la región que extremen la precaución y estén preparados para la cancelación de vuelos, el cierre periódico del espacio aéreo y otras restricciones de transporte.
«Los estadounidenses que se encuentren en la región deberían considerar la posibilidad de salir de ella o estar preparados para hacerlo en caso de que se produzca una escalada», se señala en el comunicado. Se recomienda a los estadounidenses que se encuentren fuera de Oriente Próximo que reconsideren seriamente sus planes de viajar a la región o de transitar por ella.
Las embajadas y misiones diplomáticas de EE. UU. en Israel, Egipto, Jordania, Líbano, Arabia Saudí, Catar, Baréin, Omán e Irak han publicado advertencias similares. No obstante, las representaciones diplomáticas siguen prestando los servicios consulares y de visados habituales.
La embajada de EE. UU. en Jordania recomendó además a los estadounidenses que no se acerquen a las bases militares del país. La advertencia también señala que Irán y los grupos que lo apoyan podrían atacar intereses e instalaciones estadounidenses en el extranjero.
El Departamento de Estado de EE. UU. ya había emitido el 22 de julio una advertencia global en la que instaba a los estadounidenses a extremar la precaución debido a las tensiones en Oriente Próximo. En aquel momento, el departamento también advirtió sobre posibles cancelaciones de vuelos, cierres del espacio aéreo e interrupciones en el funcionamiento de los aeropuertos.
Es decir, las autoridades estadounidenses no han ordenado la evacuación obligatoria de todos los ciudadanos de Israel ni de otros países de la región. Se trata de una recomendación para que se utilicen las rutas comerciales disponibles o se prepare con antelación un plan de salida en caso de que la situación se agrave aún más.