Según informa El Economista de Serbia, el Gobierno de Hungría ha declarado el oleoducto «Hungría-Serbia» y la infraestructura asociada como proyecto de inversión prioritario, lo que debería acelerar los trámites administrativos y las obras de construcción. Budapest considera el proyecto como parte de una estrategia más amplia para una coordinación más estrecha de los mercados energéticos y de combustibles de Hungría, Serbia y Eslovaquia. La parte húngara parte de la base de que esto debería aumentar la sostenibilidad del suministro energético regional y reducir la dependencia de los riesgos externos.
Según los medios de comunicación húngaros, el objetivo del Gobierno es poner el sistema en pleno funcionamiento en 2027 o 2028. La nueva ruta debe crear una base adicional para el suministro de petróleo a la región, ante la vulnerabilidad de los suministros actuales.
El tema es especialmente delicado para la región tras los problemas con el suministro a través del oleoducto «Druzhba», cuyo tramo en territorio ucraniano sufrió daños en enero. En este contexto, Budapest ha vinculado en las últimas semanas la cuestión de la seguridad energética con una política regional más amplia.
Para Serbia, la aceleración del proyecto es importante tanto desde el punto de vista de la diversificación de las rutas de suministro como en el contexto de la continua incertidumbre en torno a NIS y las importaciones de petróleo. El nuevo oleoducto puede convertirse en uno de los proyectos de infraestructura clave en el sector energético del país.
https://t.me/relocationrs/2509