El prolongado conflicto en Oriente Medio puede empeorar el estado de ánimo de los mercados, aumentar la presión inflacionista y ralentizar el crecimiento económico, afirmó la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en su intervención en un simposio organizado por el Ministerio de Finanzas de Japón. Según ella, en el nuevo entorno global, las autoridades deben «pensar en lo impensable y prepararse para ello».
Georgieva señaló que la economía mundial está siendo puesta a prueba de nuevo en cuanto a su resistencia debido al nuevo conflicto en la región. Según la directora del FMI, si el aumento del 10 % en los precios del petróleo se mantiene durante la mayor parte del año, esto podría añadir alrededor de 0,4 puntos porcentuales a la inflación mundial.
En este contexto, los precios del petróleo subieron el lunes más de un 25 % y alcanzaron su máximo desde mediados de 2022. El aumento de los precios de la energía agrava los temores de una nueva ola de inflación y un debilitamiento de la actividad económica mundial, y dificulta el margen para una mayor flexibilización de la política monetaria por parte de los principales bancos centrales.