Según informa Fixygen, la recompra de acciones, una práctica que las empresas que cotizan en bolsa llevan mucho tiempo utilizando para respaldar sus acciones, se está convirtiendo en uno de los principales instrumentos del mercado de las criptomonedas.
En 2026, los proyectos de criptomonedas ya han destinado unos 640 millones de dólares a la recompra de sus propios tokens, lo que supone un máximo histórico, según ha calculado el Financial Times.
A modo de comparación: en todo el año 2025, esta cifra ascendió a unos 545 millones de dólares, mientras que en 2024 fue de tan solo 366 000 dólares.
Casi el 90 % de las recompras actuales corresponden a Hyperliquid y pump.fun.
Hyperliquid destina a la adquisición de HYPE prácticamente todos los ingresos que obtiene la plataforma. En el contexto de esta política, el valor del token ha aumentado aproximadamente un 70 %.
La lógica económica es similar a la de la recompra de acciones (stock buyback): la empresa o el protocolo utiliza el flujo de caja para reducir el número de tokens en circulación y aumentar el valor económico de los restantes.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre un token y una acción. Una acción representa una participación en la empresa, mientras que los derechos del titular de un token pueden ser considerablemente más débiles o incluso no conferir ningún derecho legal a obtener beneficios.
Por lo tanto, la recompra en sí misma no garantiza el crecimiento. Algunos proyectos han seguido bajando de precio incluso tras el lanzamiento de programas de recompra.
No obstante, la aparición de un mercado de recompra valorado en 640 millones de dólares demuestra que el sector de las criptomonedas está adoptando gradualmente los instrumentos de la financiación corporativa clásica.