La Embajada de la República de Uzbekistán en Ucrania, junto con el Instituto de Estudios de Política Exterior, celebró una mesa redonda sobre el tema «La política exterior renovada de la República de Uzbekistán». En el evento participaron diplomáticos, expertos y analistas. Los participantes debatieron la transformación de la política exterior de Uzbekistán en un contexto de turbulencias globales, aumento de los conflictos interestatales y reestructuración del sistema de relaciones internacionales.
Se señaló que, bajo la presidencia de Shavkat Mirziyoyev, Tashkent está intensificando su actividad internacional y creando de forma sistemática nuevas vías de cooperación, prestando atención al fortalecimiento de la buena vecindad y la confianza en Asia Central, al desarrollo de relaciones políticas y económicas multivectoriales y a la diversificación del comercio y las inversiones.
Entre las prioridades también se mencionaron la ampliación de la cooperación en los ámbitos del transporte y la logística, la energía verde, la gestión de los recursos hídricos y la agenda climática. Los participantes destacaron la eficacia práctica de la diplomacia económica y el aumento de la cooperación de Uzbekistán con las organizaciones internacionales, señalando la celebración en el país de importantes eventos internacionales bajo los auspicios de la Unión Interparlamentaria y la UNESCO.
Una parte de la discusión se dedicó a la cooperación de Uzbekistán con la Unión Europea. Los expertos señalaron la coincidencia de intereses de las partes en cuestiones de seguridad energética, corredores de transporte sostenibles, economía verde, gestión del agua, así como en programas educativos y humanitarios, y destacaron el papel de Uzbekistán como uno de los socios clave de la UE en Asia Central.
También se debatió el componente cultural y humanitario de la política exterior, incluido el desarrollo de la diplomacia cultural y el turismo como instrumentos para reforzar la imagen internacional positiva y el «poder blando» del país.
Al término de la mesa redonda, los participantes calificaron la política exterior de Uzbekistán como abierta, pragmática y predecible, basada en la modernización interna y en una agenda reformista.
Pekín insta a Washington a respetar los consensos alcanzados y considera un error las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con nuevos aranceles, informó el Ministerio de Comercio de China.
«China insta a Estados Unidos a reconsiderar de inmediato sus acciones erróneas, a mantener los importantes consensos alcanzados durante las conversaciones telefónicas entre los dos jefes de Estado, a proteger los difíciles resultados obtenidos en las consultas y a seguir utilizando el mecanismo de consultas económicas y comerciales chino-estadounidenses», dice la declaración publicada en el sitio web del ministerio.
En Pekín señalaron que abogan por resolver las diferencias mediante el diálogo, y que si Washington insiste «en el camino equivocado», China tomará medidas para proteger sus derechos e intereses legítimos.
«Las amenazas deliberadas con altos aranceles no son la forma correcta de mejorar las relaciones con China», subrayó el ministerio. El organismo también destacó que las declaraciones de Estados Unidos sobre posibles nuevos aranceles son un ejemplo de doble rasero.
En la noche del sábado, Trump declaró que planea, a partir del 1 de noviembre, «o tal vez antes», imponer aranceles adicionales del 100 % a los productos importados de China.
«A partir del 1 de noviembre, o quizás antes, dependiendo de las acciones de China, Estados Unidos impondrá aranceles del 100 % además de los ya existentes. Además, a partir del 1 de noviembre estableceremos medidas de control de exportaciones para cualquier software vital», escribió en la red social Truth Social.
Trump explicó que tomó esta decisión porque China «declaró que a partir del 1 de noviembre introduciría medidas de control de exportaciones serias sobre casi todos los productos fabricados en la República Popular China». «Esto afectará a todos los países y claramente es un plan en el que China ha estado trabajando durante años», consideró el presidente estadounidense.