La legislación ucraniana necesita una delimitación más clara de los tipos de delitos relacionados con el colaboracionismo, la traición a la patria y los crímenes de guerra, opina Inna Linyova, directora del Instituto de Derechos Humanos de la Asociación de Juristas de Ucrania.
En una entrevista con la agencia «Interfax-Ucrania», señaló que la práctica de juzgar los casos de colaboracionismo sigue siendo ambigua. Según ella, las organizaciones de la sociedad civil ya han registrado casos en los que se ha procesado penalmente a personas que, según el derecho internacional humanitario, pueden pertenecer a categorías protegidas.
Se trata, por ejemplo, de trabajadores de empresas de servicios públicos que durante la ocupación continuaron limpiando las calles, médicos que siguieron trabajando en los hospitales o profesores que garantizaron el funcionamiento básico de las instituciones locales. Según el derecho internacional humanitario, tales acciones pueden considerarse como un mantenimiento de la viabilidad de la región, y no como una colaboración delictiva con la autoridad ocupante.
Se da una situación diferente, subrayó Linyova, en los casos en que una persona transmite información sobre la ubicación de las fuerzas armadas ucranianas, dirige el fuego, ocupa puestos de liderazgo en los órganos de ocupación, o dirige un departamento de policía o la administración local bajo el control de la Federación Rusa. En tales casos puede haber motivos para el enjuiciamiento penal, aunque también aquí debe garantizarse el derecho a la defensa.
Por otra parte, Linyova citó el ejemplo de los trabajadores de la central nuclear de Zaporizhia. Según ella, si una persona desempeña funciones técnicas o profesionales necesarias para el funcionamiento seguro de la central nuclear, esto no constituye en sí mismo un delito. Pero si se trata de funciones administrativas y de gestión en interés de las autoridades de ocupación, la valoración puede ser diferente.
La experta considera que el problema radica en las imperfecciones de la legislación: algunos tipos de delitos se solapan, y la línea divisoria clara entre la traición a la patria, el colaboracionismo y los crímenes de guerra no siempre es evidente.
Según ella, la Fiscalía General está trabajando en la elaboración de un proyecto de ley que debe armonizar de manera sistemática la legislación penal y procesal penal ucraniana con el Estatuto de Roma.
Esta reforma es importante no solo para la práctica judicial interna, sino también para la reputación internacional de Ucrania. Los casos de crímenes de guerra y colaboracionismo son seguidos de cerca por las organizaciones internacionales, y la calidad de los procesos judiciales puede influir en la confianza de los socios, la integración europea y los futuros mecanismos de indemnización.