En los últimos tres años, los inversores turcos han invertido alrededor de 614 millones de euros en el sector inmobiliario griego, lo que ha reforzado notablemente su presencia en el mercado inmobiliario del país vecino. Según los expertos, el principal motivo para los compradores turcos ha sido el deseo de proteger su capital frente a la elevada inflación, las fluctuaciones monetarias y la incertidumbre económica interna. Para ellos, el sector inmobiliario griego no solo es un activo de inversión, sino también una forma de acceder al programa de residencia europeo.
Otro factor importante es el programa Golden Visa, que permite a los ciudadanos de países no pertenecientes a la UE obtener un permiso de residencia en Grecia a través de inversiones. Dependiendo del inmueble y la región, el umbral mínimo de inversión en el sector inmobiliario oscila entre 250 000 y 800 000 euros, y el permiso de residencia se concede por cinco años, con posibilidad de prórroga si se mantiene la inversión.
El aumento del interés por parte de los compradores turcos es especialmente notable en un contexto de descenso generalizado de la inversión extranjera en el sector inmobiliario griego. Según datos del Banco de Grecia, en 2025 la inversión extranjera en este sector se redujo en un 22 %, hasta los 2.050 millones de euros, frente a los 2.750 millones del año anterior. A pesar del descenso, 2025 siguió siendo uno de los años más sólidos para el mercado en cuanto a volumen de capital extranjero.
Para Grecia, la demanda turca tiene un efecto dual. Por un lado, sostiene a los promotores inmobiliarios, el mercado de segunda mano y las inversiones en zonas turísticas. Por otro lado, aumenta la presión sobre los precios, especialmente en Atenas, Salónica, las islas y las localidades costeras, donde la oferta es limitada y los residentes locales ya se enfrentan al problema de la accesibilidad de la vivienda.
El interés de los inversores turcos también está relacionado con la proximidad geográfica. Grecia se percibe como un mercado comprensible y relativamente cercano: entre ambos países se desarrollan vínculos turísticos y comerciales, y las islas griegas siguen siendo un destino popular para los ciudadanos turcos. Reuters informó anteriormente de que Grecia había prorrogado el régimen de visados simplificado para los ciudadanos turcos en varias islas del mar Egeo, lo que reforzó aún más los contactos entre ambos mercados.
En un futuro próximo, es probable que el capital turco siga desempeñando un papel destacado en el mercado griego.