La decisión de Turquía de abrir un contingente de importación de 3 millones de toneladas de maíz con un arancel reducido del 5 % ha cambiado significativamente la coyuntura del mercado, según ha informado la agencia de información y análisis «UkrAgroConsult».
«Esta medida debería estabilizar los precios internos en Turquía y satisfacer la elevada demanda. El equilibrio interno del país dicta la necesidad de una importación activa: la producción propia asciende a unos 8 millones de toneladas, mientras que el nivel de consumo supera los 10 millones de toneladas», señalaron los analistas.
Según la agencia, la política arancelaria de Ankara sigue siendo estricta: fuera de la cuota se aplica un tipo del 130 %. Sin embargo, el mercado se adapta gracias a regímenes preferenciales temporales. En estas condiciones, Ucrania refuerza su presencia y ya abastece el 85-87 % de las importaciones turcas gracias a una oferta considerable y una logística ventajosa.
«En la actualidad, el factor clave de la competencia es la rapidez de los envíos y la disposición de los comerciantes a formar lotes flexibles. La dinámica del mercado viene determinada por el déficit de materias primas en el interior del país importador y la eficiencia de las cadenas logísticas», subrayaron en «UkrAgroConsult».
Entre las principales tendencias, los expertos destacaron la transformación de la demanda debido a las cuotas y el dominio de los proveedores regionales en un contexto de escasez. La agencia prevé que Ucrania mantendrá su estatus de socio clave de Turquía precisamente gracias a la rapidez de los suministros, a pesar de los aranceles protectores para los volúmenes que superen las cuotas.