El Parlamento de Portugal ha aprobado de nuevo la revisión de la ley de ciudadanía, que prevé un endurecimiento de las normas de naturalización; sin embargo, las nuevas disposiciones aún no han entrado en vigor y deben pasar por las siguientes etapas de tramitación. Así lo han informado los medios de comunicación portugueses y las publicaciones internacionales, que han cubierto la nueva votación tras las observaciones previas del Tribunal Constitucional.
Según las noticias publicadas, el nuevo texto de la ley fue aprobado el 1 de abril de 2026. Se trata de una versión revisada de la reforma que el Parlamento ya había aprobado en octubre de 2025, pero posteriormente parte de sus disposiciones fueron impugnadas por motivos constitucionales. Como resultado, las autoridades volvieron a examinar el documento y votaron a favor de la versión modificada.
Según las revistas jurídicas especializadas y las publicaciones sobre la reforma, la idea clave de los cambios es aumentar el periodo de residencia necesario para obtener la ciudadanía de cinco a diez años para la mayoría de los extranjeros. Para los ciudadanos de los países de la CPLP, la comunidad de países de lengua portuguesa, se debatió un régimen más flexible: siete años. La reforma también incluye requisitos de integración más estrictos y cambios en las normas de pérdida de la ciudadanía en casos concretos.
No obstante, es importante señalar que, incluso tras la nueva aprobación parlamentaria, la ley aún no ha entrado en vigor. Al igual que antes, el documento debe superar el resto de etapas formales, incluyendo la revisión presidencial y la publicación en el Diário da República. Hasta ese momento, en Portugal siguen vigentes las normas actuales, según las cuales la vía estándar para la naturalización para la mayoría de los solicitantes sigue siendo de cinco años.
Por lo tanto, la información de que el Parlamento de Portugal ha aprobado una nueva ley de ciudadanía se confirma en general. Sin embargo, es más correcto hablar no de la entrada en vigor de las nuevas normas, sino de la nueva aprobación parlamentaria de la reforma, que por el momento sigue en fase de tramitación final.