Según informa Experts.news, el pasaporte ucraniano ha ocupado el puesto 65 en el Global Passport Index 2026, que evalúa la ciudadanía en tres aspectos clave: movilidad ampliada, potencial de inversión y calidad de vida, según el informe Global Passport Report 2026 de la empresa Global Citizen Solutions.
El informe se ha publicado en la página web de Global Citizen Solutions con fecha de actualización del 1 de julio de 2026. El estudio señala que la clasificación abarca 197 países y territorios y se calcula a partir de 14 indicadores.
Según los datos del índice, Ucrania ocupa el puesto 65 en la clasificación general, el 63 en movilidad ampliada, el 79 en el índice de inversión y el 82 en calidad de vida. Según la evaluación de Global Citizen Solutions, el pasaporte ucraniano permite el acceso sin visado a 89 países; sin embargo, para entrar en aproximadamente 31 destinos, entre los que se incluyen Estados Unidos, el Reino Unido, China, Japón y varios países de África y América Latina, los ciudadanos ucranianos necesitan un visado.
Suecia encabeza el Top 5 del Global Passport Index 2026 con una puntuación de 96,05 puntos sobre 100. Le siguen Suiza, Finlandia y Alemania, mientras que Dinamarca y los Países Bajos comparten la quinta posición en la tabla interactiva.
Los cinco últimos puestos de la clasificación los ocupan Siria, Yemen, Sudán del Sur, Somalia y Afganistán. Afganistán se mantuvo en el último lugar con una puntuación de 23,10 puntos. La diferencia entre el líder de la clasificación, Suecia, y Afganistán fue de 72,95 puntos.
El Global Passport Index se diferencia de las clasificaciones clásicas de pasaportes en que no se limita al recuento de destinos sin visado. El índice tiene en cuenta la calidad de los destinos disponibles, el entorno de inversión del país de ciudadanía y las condiciones de vida. Para Ucrania esto es especialmente importante, ya que, en este enfoque, el valor del pasaporte viene determinado no solo por la posibilidad de viajar, sino también por la percepción del país como lugar para hacer negocios, vivir y planificar a largo plazo.
En la práctica, el resultado de Ucrania refleja una situación ambigua. Por un lado, el pasaporte ucraniano mantiene una movilidad relativamente alta gracias al régimen sin visado con la UE y con una serie de otros destinos. Por otro lado, los componentes de inversión y calidad de la clasificación siguen estando por debajo del nivel de los países de la UE, lo que reduce la posición general del país en el índice integral de ciudadanía.
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El Tribunal Supremo de EE. UU. ha reconocido que los niños nacidos en el territorio del país de padres que se encuentran en EE. UU. de forma ilegal o temporal son ciudadanos estadounidenses desde el momento de su nacimiento. La sentencia bloquea, de hecho, el intento del presidente Donald Trump de limitar la obtención automática de la ciudadanía por nacimiento.
El caso se tramitó en virtud de la Orden Ejecutiva 14160, «Protecting the Meaning and Value of American Citizenship» (Proteger el significado y el valor de la ciudadanía estadounidense), que Trump firmó el 20 de enero de 2025. El documento establecía que los niños nacidos en EE. UU. de padres sin estatus migratorio permanente no debían considerarse automáticamente ciudadanos estadounidenses.
El tribunal llegó a la conclusión de que dichos niños están amparados por la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, según la cual todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos y que se encuentren bajo su jurisdicción son ciudadanos de los Estados Unidos y del estado en el que residen.
La sentencia es importante no solo para la política de inmigración, sino también para el mercado de los servicios relacionados con los partos en EE. UU. En la práctica, significa que los pasaportes estadounidenses obtenidos por el mero hecho de haber nacido en territorio estadounidense siguen siendo válidos, y que el derecho a la ciudadanía por nacimiento no puede ser revocado por un decreto presidencial.
No obstante, la polémica en torno al denominado «turismo de maternidad» no ha concluido. Tras la sentencia del tribunal, la Administración Trump podría reforzar el control de las solicitudes de visado, los viajes de mujeres embarazadas y los casos de posible fraude a la hora de entrar en EE. UU. Pero esto ya es otro ámbito jurídico: la lucha contra las infracciones del régimen de visados no equivale a la revocación de la ciudadanía de un niño nacido en el territorio del país.
Para los extranjeros que consideran a EE. UU. como un destino para dar a luz, la conclusión principal es la siguiente: se ha mantenido el principio constitucional básico, pero los riesgos en materia de inmigración y visados pueden aumentar. Las autoridades estadounidenses pueden examinar con mayor rigor el motivo del viaje, los documentos financieros, los planes médicos y el posible ocultamiento de las intenciones reales a la hora de obtener un visado o cruzar la frontera.
Para el mercado internacional de servicios migratorios y sanitarios, la decisión del Tribunal Supremo supone el mantenimiento de uno de los mecanismos más conocidos del jus soli: la ciudadanía por lugar de nacimiento. Estados Unidos sigue siendo uno de los países clave en los que el mero hecho de nacer en su territorio otorga la ciudadanía al niño, independientemente de la nacionalidad de los padres, salvo en casos especiales muy concretos.
De este modo, el decreto de Trump no ha modificado el principio fundamental de la ciudadanía estadounidense. Los niños nacidos en EE. UU. siguen teniendo derecho a la ciudadanía estadounidense, pero es probable que los viajes con el fin de dar a luz den lugar a más controles, disputas legales y presión política.
Los ucranianos residentes en la República de Moldavia tendrán la posibilidad de adquirir la ciudadanía ucraniana mediante un procedimiento simplificado: el Consejo de Ministros ha incluido a este país en la lista de Estados cuyos ciudadanos pueden acogerse a este mecanismo, según ha informado la primera ministra de Ucrania, Yulia Sviridenko.
«He debatido esta decisión con el primer ministro de Moldavia, Alexandru Munteanu. Para nuestros países, se trata de un paso lógico. Nos une una frontera común, un camino compartido hacia la Unión Europea y el apoyo mutuo ante la agresión rusa. En Moldavia reside una numerosa comunidad ucraniana y queremos que las personas tengan un acceso más sencillo a la ciudadanía ucraniana», escribió en Telegram.
La primera ministra señaló que el siguiente paso será hacer que este procedimiento resulte lo más cómodo posible.
«Hoy en día, para obtener la ciudadanía es necesario superar exámenes de lengua ucraniana, Constitución e historia de Ucrania, pero esto solo se puede hacer en Ucrania. Estamos trabajando en la posibilidad de realizar los exámenes a distancia. Asimismo, debemos regular la fase final de la tramitación de los documentos a través de las representaciones diplomáticas en el extranjero, para que las personas puedan obtener el pasaporte ucraniano sin obstáculos innecesarios», subrayó Sviridenko.
Además, las partes debatieron por separado el desarrollo de la infraestructura de transporte conjunta, en concreto la construcción de un nuevo puente entre Ucrania y Moldavia.
Según informa El Economista serbio, la Comisión Europea considera que la concesión de la ciudadanía serbia a ciudadanos de la Federación de Rusia plantea riesgos potenciales para la seguridad de la UE, ya que los titulares de un pasaporte serbio tienen derecho a entrar sin visado en los países de la UE.
El representante de la Comisión Europea para la Ampliación, Guillaume Mercier, declaró que esta cuestión ya se había planteado en el informe sobre la ampliación de 2025. En él, la Comisión Europea recomendaba a Serbia que continuara armonizando su política de visados con la de la UE y que garantizara un control más riguroso de los ciudadanos de terceros países, especialmente de aquellos que pudieran suponer un riesgo para la seguridad o la migración ilegal.
No obstante, el alcance de la naturalización de rusos en Serbia sigue siendo incomparablemente menor que en los países de la UE. Según el Perfil Migratorio de Serbia, en 2024 obtuvieron la ciudadanía serbia 191 antiguos ciudadanos de la Federación de Rusia. En 2023 fueron 532, y en 2022, 275.
A modo de comparación, solo Alemania concedió la ciudadanía en 2024 a 12 980 antiguos o actuales ciudadanos de la Federación de Rusia. Esto es casi 68 veces más que Serbia en el mismo año. España concedió la ciudadanía a 2 588 rusos, Finlandia a unos 1 600, Suiza a 815, Noruega a 782 y el Reino Unido a más de 2 300.
Según datos de Eurostat, en 2024 obtuvieron la ciudadanía de países de la UE unos 31 000 rusos.
Datos aproximados sobre la concesión de la ciudadanía a rusos en Europa en 2024:
UE en total: alrededor de 31 000 personas
Alemania: 12 980
España: 2 588
Gran Bretaña: más de 2 300
Finlandia: alrededor de 1 600
Suiza: 815
Noruega: 782
Serbia: 191
Para Belgrado, esta cuestión forma parte de un diálogo más amplio con Bruselas sobre la política de visados, la migración y la integración europea.
Para la propia Serbia, la situación es ambigua. Por un lado, el país está interesado en mantener las relaciones con Rusia, atraer capital y migrantes, así como en mantener el régimen sin visados para los rusos. Por otro lado, precisamente la política de visados y migración puede convertirse en uno de los puntos de fricción adicionales en las relaciones con la UE.
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En 2025, España concedió la nacionalidad a un número récord de residentes extranjeros: 299 732 personas, lo que supone un aumento del 18,7 % con respecto al año anterior. Se trata de la cifra más alta desde 2013, cuando el INE comenzó a recopilar estas estadísticas. En 2024, obtuvieron la ciudadanía española 252 476 extranjeros; en 2023, 240 208; y en 2022, 181 581.
El grupo más numeroso de nuevos ciudadanos españoles en 2025 lo constituyeron los procedentes de Marruecos: 42 114 personas. Les siguen los ciudadanos de Colombia: 37 712; de Venezuela: 36 271; de Honduras: 20 745; Perú —15 920—, Cuba —14 390—, Ecuador —13 689—, Argentina —11 291—, República Dominicana —9 915— y Nicaragua —8 951—.
De este modo, nueve de los diez grupos más numerosos de nuevos ciudadanos españoles procedían de países de América Latina y el Caribe. Esto refleja las particularidades de la legislación española: para los ciudadanos de países iberoamericanos, así como para otras categorías, el periodo de residencia necesario para solicitar la ciudadanía puede ser considerablemente más corto que el periodo estándar de 10 años.
En cuanto a la forma de obtención de la ciudadanía, la mayor parte de los casos correspondió a la naturalización por residencia: 253 836. Otros 45 715 personas obtuvieron la ciudadanía por la opción que se aplica, en particular, a las personas que estuvieron bajo la tutela de un ciudadano español, o a aquellas cuyo padre o madre eran españoles y nacieron en España.
Las mujeres representaron el 55,4 % de los nuevos ciudadanos de España, y los hombres, el 44,6 %. El grupo de edad más numeroso fue el de personas de entre 30 y 39 años, seguido del de personas de entre 40 y 49 años.
A nivel regional, el mayor número de nuevos ciudadanos se registró en Cataluña —70 933— y en la Comunidad de Madrid —69 566—. En conjunto, estas dos regiones representaron el 46,9 % de todos los casos de obtención de la nacionalidad española en 2025. Les siguieron la Comunidad Valenciana —32 388—, Andalucía —27 538—, el País Vasco —14 230— y las Islas Canarias —13 366
. Los ciudadanos de Ucrania también figuran en las estadísticas de naturalización en España, pero no se encuentran entre los grupos más numerosos de nuevos ciudadanos. Según los datos de la tabla detallada del INE, en 2024 obtuvieron la ciudadanía española 2 588 ciudadanos de Ucrania.
En 2023 se registraron 2.693 casos, en 2022, 3.206; en 2021, 2.167; y en 2020, 2.254.
La presencia ucraniana en España sigue siendo, por tanto, significativa. Según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España, a 31 de diciembre de 2025 se encontraban en el país 338 576 ciudadanos de Ucrania con permisos de residencia vigentes. A 31 de marzo de 2026, su número había aumentado hasta 345 995 personas.
El aumento del número de nuevos ciudadanos españoles se produce en un contexto de crecimiento de la población extranjera del país y de la política migratoria activa de Madrid. España sigue siendo uno de los destinos clave para los migrantes de América Latina, el norte de África y Europa del Este, así como uno de los mercados más populares de la UE para la reubicación, la migración laboral y la compra de inmuebles.
Para el mercado inmobiliario, estas estadísticas son importantes, ya que la naturalización y la residencia de larga duración refuerzan la demanda interna de vivienda. A diferencia de los inversores extranjeros clásicos, los nuevos ciudadanos y los residentes de larga duración suelen comprar inmuebles no solo con fines de inversión o de ocio, sino también para la residencia permanente, el trabajo, la integración familiar y la educación de los hijos.
Para los ucranianos, España también sigue siendo un destino destacado para la residencia, aunque la naturalización masiva de ciudadanos ucranianos aún no ha alcanzado las dimensiones de los grupos latinoamericanos y marroquíes.
Según informa Experts.news, Malta ha ocupado el primer puesto en la clasificación de las nacionalidades más valiosas del mundo según el Nomad Passport Index 2026, elaborado por la empresa Nomad Capitalist. El país obtuvo 109 puntos y superó a Irlanda, Grecia y Rumanía, que compartieron el segundo puesto con 108 puntos.
A diferencia de las clasificaciones tradicionales de pasaportes, que tienen en cuenta principalmente el número de destinos sin visado, el Nomad Passport Index evalúa la ciudadanía de forma más amplia, como una herramienta de movilidad global, planificación fiscal, libertad personal y reputación internacional. La metodología utiliza cinco criterios: acceso sin visado, fiscalidad de los ciudadanos, percepción del país en el mundo, posibilidad de tener doble nacionalidad y nivel de libertades personales.
Los diez primeros puestos de la clasificación son los siguientes: Malta — 1.º puesto, Irlanda, Grecia y Rumanía — 2.º puesto, Chipre — 5.º puesto, República Checa, Nueva Zelanda, Italia y Bulgaria — 6.º puesto, Hungría y los Emiratos Árabes Unidos — 10.º puesto. Así, la parte alta de la clasificación está dominada por países europeos, especialmente Estados miembros de la UE, que combinan un alto nivel de movilidad, la posibilidad de vivir y trabajar en el espacio único europeo y una reputación internacional relativamente sólida.
Malta obtuvo 172 puntos en el indicador de viajes, 40 puntos en fiscalidad y la máxima puntuación de 50 puntos en percepción internacional, doble nacionalidad y libertades personales. Este equilibrio le permitió alcanzar el primer puesto, a pesar de que, en cuanto al número de destinos sin visado, se sitúa por detrás de otros pasaportes.
Una característica interesante de la clasificación fue la alta posición de Rumanía, que compartió el segundo puesto con Irlanda y Grecia. La ciudadanía rumana obtuvo 108 puntos, incluyendo 172 puntos en el indicador de viajes, 40 puntos en fiscalidad, 40 puntos en percepción del país y puntuaciones máximas en doble nacionalidad y libertades.
Singapur, que suele ocupar el primer puesto en las clasificaciones de pasaportes por acceso sin visado, se situó en el Nomad Passport Index solo en la 20.ª posición. Su pasaporte tiene un alto índice de «travel» —175—, pero la baja puntuación en la posibilidad de doble nacionalidad limita el resultado final. Esto pone de manifiesto una diferencia clave del ranking de Nomad Capitalist: evalúa no solo la libertad para viajar, sino también la flexibilidad práctica de la ciudadanía para las personas con movilidad global.
Estados Unidos ocupó el puesto 43 con 100 puntos. A pesar de su buena percepción internacional y su alto nivel de movilidad, la ciudadanía estadounidense obtiene una baja puntuación en el criterio fiscal, ya que EE. UU. es uno de los pocos países del mundo que grava a sus ciudadanos según el principio de la ciudadanía, y no solo según el de la residencia.