En Grecia se están introduciendo gradualmente nuevas normas destinadas a agilizar la venta, la donación y la sucesión de inmuebles, así como a reducir el número de documentos que los propietarios deben obtener por su cuenta en las administraciones públicas. Algunas de las disposiciones ya están en vigor, mientras que para la puesta en marcha completa del resto se necesitarán decisiones adicionales por parte de los organismos públicos.
Una de las principales novedades será el principio de «ventanilla única». El notario obtendrá por sí mismo, a través de los sistemas digitales del Estado, los certificados fiscales y de seguros, el pasaporte electrónico del inmueble, los extractos catastrales y los documentos necesarios para presentar las declaraciones de impuestos. Esto debería reducir el número de trámites que deben realizar el vendedor y el comprador ante los distintos organismos.
Sin embargo, el sistema de «ventanilla única» aún no funciona a pleno rendimiento. La fecha de su puesta en marcha efectiva, las condiciones técnicas y la lista de operaciones disponibles deben determinarse mediante una decisión conjunta de los ministerios competentes.
La ley también suprime la obligación de adjuntar un plano topográfico a los contratos relativos a inmuebles situados en zonas en las que ya se ha completado el levantamiento catastral. Esta norma entra en vigor desde el momento de la publicación de la ley.
Se permite a los herederos pagar el impuesto sobre sucesiones, donaciones o transmisiones de bienes de los padres directamente con los fondos obtenidos tras la venta del inmueble. Anteriormente, la obligación de pagar el impuesto antes de que se formalizara la transacción podía obligar a los propietarios a buscar financiación adicional o a renunciar a la herencia. Entre 2013 y 2019 se registraron en el país alrededor de 180 000 renuncias a bienes heredados.
Algunas modificaciones se refieren a los inmuebles embargados por deudas fiscales. Tras la adopción de una resolución complementaria de la Administración Independiente de Ingresos Públicos, los notarios podrán llevar a cabo la venta de dichos inmuebles, reteniendo una parte del precio para saldar la deuda. Una vez transferida la cantidad establecida, se levantará el embargo fiscal.
Además, el Estado limitará la reivindicación de derechos sobre parcelas de terreno privadas en caso de rectificación de los registros iniciales en el Catastro Nacional. En concreto, no se podrán presentar reclamaciones respecto a determinados inmuebles cuya titularidad quede acreditada mediante antiguos contratos de compraventa, actas públicas de distribución de tierras o documentos de adjudicación de parcelas a colonos y agricultores.
La reforma puede hacer que el mercado inmobiliario griego resulte más accesible para los compradores extranjeros, ya que reduce la carga administrativa y disminuye el riesgo de que la transacción se prolongue debido a la falta de determinados certificados. No obstante, los inversores deben tener en cuenta que algunos de los mecanismos se están introduciendo de forma gradual y que la verificación de la regularidad jurídica del inmueble y de los registros catastrales sigue siendo obligatoria.