Según informa Serbian Economist, del 30 de enero al 6 de febrero de 2026 se celebrará en la capital de Serbia el primer Festival de Cine de Belgrado (Beograd Film Festival, BFF), que los organizadores posicionan como una nueva plataforma para el estreno de películas destacadas a nivel mundial y cine de festival. La sede principal será el cine mts Dvorana, en el centro de Belgrado.
El festival se inaugurará con una proyección especial de la nueva película de Jim Jarmusch, Father Mother Sister Brother, y el programa incluye otras obras de gran repercusión, en particular Amrum, de Fatih Akin, y Stranac (El extraño), de François Ozon, que se presentarán al público de Belgrado en el marco del BFF.
La idea del festival es reunir en un solo programa cine de autor, éxitos de festivales y nuevas obras de maestros, convirtiendo a Belgrado en uno de los puntos del calendario festivalero europeo.
Según la información publicada, las proyecciones de las películas del festival en mts Dvorana se realizan en el formato habitual, con venta de entradas en taquilla y a través de servicios online (entre ellos, eFinity).
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El presupuesto para 2026 propone destinar 4.000 millones de UAH a la producción de películas ucranianas, ha declarado Yevhenia Kravchuk, subjefa de la Comisión Parlamentaria de Política Humanitaria y de Información (facción Servidores del Pueblo).
«El año que viene, en el marco del programa del Presidente de Ucrania 1000 horas de contenido ucraniano, el presupuesto estatal financiará la producción de contenido nacional para todos los grupos de edad. Se propone destinar 4.000 millones de UAH a este fin… Hablamos de largometrajes, documentales, dibujos animados y la producción de vídeos de YouTube», cita a Kravchuk el servicio de prensa del aparato de la Rada Suprema.
Según ella, los contenidos para niños se han distinguido como una categoría aparte, en la que el Estado financiará la producción al 100%.
«No se trata sólo de dibujos animados como tales, sino también de contenidos para las redes sociales, porque los niños, especialmente los adolescentes, tienen una estructura de consumo de contenidos completamente diferente. Ven vídeos en YouTube o vídeos cortos en las redes sociales, y para ellos se crearán productos que les hablen de historia, de determinadas obras de la literatura escolar, pero presentados de forma interesante. Esto también es necesario», subrayó la diputada.
También señaló que la Comisión de Política Humanitaria y de Información propuso que el Ministerio de Cultura y Comunicación Estratégica añadiera a la lista la traducción de juegos populares al ucraniano.