Ante la recesión industrial y los problemas del sector automovilístico, Alemania está acelerando efectivamente la reconversión de parte de su capacidad productiva hacia la producción de material de defensa; sin embargo, no se trata de un abandono total del sector automovilístico, sino de un notable refuerzo del sector militar-industrial. Así lo informa The Wall Street Journal, y otros medios internacionales ya habían confirmado anteriormente algunos ejemplos concretos de esta transición.
Según el WSJ, Berlín está tratando de aprovechar la capacidad ociosa, las competencias de ingeniería y la mano de obra de la industria tradicional, sobre todo la automovilística, para ampliar la producción de material de defensa. El periódico vincula este giro con la recesión industrial, el aumento del gasto en defensa en Alemania y Europa, así como con el recrudecimiento de las amenazas a la seguridad en el contexto de la guerra de Rusia contra Ucrania y la disminución de la confianza de Europa en las garantías a largo plazo de Estados Unidos.
Parte de esta tendencia ya se ha confirmado a nivel de empresas concretas. Así, Reuters informó anteriormente de que Rheinmetall tenía la intención de reconvertir dos de sus fábricas de automóviles en Alemania para dedicarlas principalmente a la producción de defensa, conservando solo una parte de la producción civil. Además, Volkswagen está estudiando la posibilidad de utilizar las instalaciones de Osnabrück para la fabricación de material militar, aunque subrayó que aún no hay decisiones definitivas sobre la producción.
Otro ejemplo son las negociaciones sobre la posible fabricación de componentes para el sistema de defensa aérea Iron Dome en una de las fábricas alemanas de Volkswagen. Al mismo tiempo, Reuters señaló por separado que el propio grupo automovilístico descartaba la fabricación de armas como tal y solo hablaba de buscar opciones para la utilización de las instalaciones y la producción de componentes.
Paralelamente, la presión sobre la industria automovilística alemana se intensifica. Reuters informó en febrero de que casi la mitad de los proveedores de automoción encuestados están recortando puestos de trabajo en Alemania, y la asociación sectorial VDA calificó la situación de crisis. En este contexto, el sector de la defensa se convierte, para algunos fabricantes, en uno de los pocos mercados en crecimiento con un horizonte de pedidos a largo plazo.
Otro factor adicional ha sido la fuerte reactivación de la política de defensa de la propia Alemania. Tras la modificación de las normas presupuestarias y la ampliación de las posibilidades de endeudamiento, Berlín ha obtenido margen para aumentar considerablemente el gasto militar en los próximos años. Reuters informó anteriormente de que el gasto total en defensa de Alemania podría aumentar de los 95 100 millones de euros del proyecto de presupuesto para 2025 a 161 800 millones de euros en 2029, mientras que el volumen total de posibles préstamos para defensa en el periodo 2025-2029 se estimaba en 380 000 millones de euros.
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