OpenAI está barajando la posibilidad de aplazar su salida a bolsa hasta 2027, según informa Reuters citando a The New York Times.
Según el NYT, los asesores de la empresa han presentado a la dirección dos posibles escenarios: salir a bolsa antes, pero aceptar una valoración más baja, o esperar hasta 2027 para intentar mantener la valoración objetivo de hasta 1 billón de dólares.
Las fuentes consultadas por el diario afirman que OpenAI ya ha contratado a financieros y abogados para preparar la salida a bolsa y que, anteriormente, tenía previsto realizarla en el tercer o cuarto trimestre de 2026. Sin embargo, los asesores han advertido a la dirección de que, ante la inestabilidad del mercado tecnológico, los inversores podrían estar menos dispuestos a respaldar la salida a bolsa con la valoración más alta posible.
Según el NYT, el director de OpenAI, Sam Altman, se opuso a reducir la valoración objetivo e insistió en que los asesores buscaran la posibilidad de sacar a bolsa a la empresa con una valoración cercana al billón de dólares. La última valoración privada de OpenAI, según los medios de comunicación, rondaba los 730 000 millones de dólares.
Reuters también señala que, anteriormente, OpenAI ya había barajado la posibilidad de presentar la documentación ante los reguladores en la segunda mitad de 2026. Inicialmente se había hablado de recaudar al menos 60 000 millones de dólares, aunque los plazos, el volumen de la salida a bolsa y la valoración podrían variar en función de la situación del mercado y del ritmo de crecimiento del negocio.
La posible salida a bolsa de OpenAI podría convertirse en una de las mayores ofertas de la historia del sector tecnológico y en una prueba importante para todo el mercado de la inteligencia artificial. Los inversores evaluarán no solo el ritmo de crecimiento de los ingresos, sino también los gastos en infraestructura informática, la dependencia de socios importantes, la competencia con Google, Anthropic, Meta y otros actores, así como la capacidad de la empresa para monetizar la demanda de servicios de IA.
El aplazamiento de la salida a bolsa también puede ser una señal para el mercado en general: a pesar del gran interés por la inteligencia artificial, los inversores se están mostrando más cautelosos a la hora de valorar a las empresas de IA de rápido crecimiento. Tras el fuerte crecimiento del sector tecnológico, el mercado exige cada vez más no solo una amplia base de usuarios y liderazgo tecnológico, sino también un modelo financiero claro.
OpenAI se fundó en 2015 y se convirtió en uno de los actores clave del mercado mundial de la inteligencia artificial tras el lanzamiento de ChatGPT. La empresa desarrolla la familia de modelos GPT, productos de IA para empresas, herramientas para desarrolladores y alianzas de infraestructura para ampliar la capacidad de cálculo.
La empresa estadounidense OpenAI, desarrolladora de ChatGPT, ha presentado de forma confidencial una solicitud de salida a bolsa en Estados Unidos, según informa Reuters citando fuentes.
Según la agencia, la empresa podría aspirar a una valoración de hasta 1 billón de dólares, y la salida a bolsa podría tener lugar ya en septiembre de 2026. No obstante, los detalles concretos de la OPI, el volumen de la oferta y las fechas de salida a bolsa aún no se han revelado oficialmente.
La posible salida a bolsa de OpenAI podría convertirse en una de las mayores colocaciones de la historia del sector tecnológico y en una prueba importante para el mercado de la inteligencia artificial. El interés de los inversores por las empresas de IA sigue siendo alto ante el aumento de la demanda de inteligencia artificial generativa, infraestructura en la nube, centros de datos y potencia de cálculo.
OpenAI se ha convertido en una de las empresas más conocidas del sector de la inteligencia artificial tras el lanzamiento de ChatGPT en 2022. El servicio se popularizó rápidamente y agudizó la competencia entre las mayores empresas tecnológicas por el liderazgo en IA generativa.
La salida a bolsa de OpenAI podría proporcionar a la empresa capital adicional para desarrollar su infraestructura, entrenar nuevos modelos y competir con otros actores del mercado. Al mismo tiempo, su condición de empresa cotizada exigirá a la empresa una mayor transparencia financiera y la divulgación periódica de sus resultados ante los inversores.
OpenAI se fundó en 2015 como una organización de investigación en el ámbito de la inteligencia artificial. La empresa es conocida por sus productos ChatGPT, API para desarrolladores, modelos de la familia GPT, herramientas de generación de imágenes y vídeo, así como soluciones corporativas de IA. Entre los principales inversores y socios de OpenAI se encuentra Microsoft, que integra activamente las tecnologías de la empresa en sus propios productos y en la plataforma en la nube Azure.
Los principales competidores de OpenAI en el mercado de la inteligencia artificial son Anthropic, desarrollador de Claude; Google DeepMind, con los modelos Gemini; Meta, con la familia Llama; xAI de Elon Musk, con Grok; la francesa Mistral AI; así como Perplexity, Cohere y una serie de otras empresas que desarrollan IA generativa, modelos de lenguaje corporativos y búsqueda con IA.
La competencia en el sector se intensifica no solo por la calidad de los modelos, sino también por el acceso a chips, centros de datos, clientes corporativos y distribución. En este contexto, la salida a bolsa de OpenAI puede convertirse no solo en un acontecimiento financiero, sino en una nueva etapa en la lucha por el liderazgo en el mercado mundial de la inteligencia artificial.