Según informa Serbian Economist, el sector turístico de Budva se enfrentará a una escasez de al menos 5.000 trabajadores temporales durante la temporada de verano de 2026, según ha comunicado el portal Investitor.me citando al presidente de la Asociación de Restauradores de Budva, Aleksandar Jovanović. Según él, el problema de la mano de obra estacional sigue siendo crónico para el complejo turístico, ya que el interés por parte de los trabajadores de Montenegro está disminuyendo.
La mayor cadena hotelera del país —Hotelska grupa Budvanska rivijera, de propiedad mayoritariamente estatal— ya ha comenzado a contratar personal para el verano y estima que necesitará unos 600 trabajadores temporales. La empresa ha publicado a través de la oficina de empleo decenas de ofertas de empleo, entre las que se incluyen camareros, cocineros, bármanes, panaderos, socorristas, trabajadores de playas y piscinas, personal de limpieza y personal auxiliar.
En Budvanska rivijera han declarado que a todos los trabajadores temporales se les proporciona alojamiento y tres comidas al día, y que continúa la colaboración con agencias, escuelas especializadas y universidades para atraer a estudiantes y alumnos durante la temporada alta, en julio y agosto. Al mismo tiempo, la empresa reconoce que se ve obligada a buscar nuevas fuentes de contratación fuera del país.
Los empleadores de Budva contratan cada vez más a trabajadores procedentes de Asia. El propio Jovanović atribuye la escasez de personal, entre otras cosas, a que parte de la población de Montenegro prefiere marcharse a trabajar de temporada a otros países turísticos, sobre todo a la UE y a la vecina Croacia.
El aumento de la dependencia de Montenegro respecto a la mano de obra extranjera se ve confirmado por estadísticas más amplias. En 2025, el país expidió a extranjeros 40 567 permisos de residencia y trabajo temporales, lo que supone un 6,7 % más que en 2024. Los permisos fueron concedidos a ciudadanos de 107 países, y los grupos más numerosos fueron los trabajadores procedentes de Turquía, Serbia,
Rusia, Azerbaiyán, Albania, Ucrania, Bosnia y Herzegovina, Nepal, Macedonia del Norte e India.
La situación indica que, en vísperas de la temporada de verano, Montenegro depende cada vez más del mercado laboral externo, y la escasez de personal en el sector turístico ya no es un problema local de hoteles concretos, sino una limitación sistémica para toda la costa.