Los compradores extranjeros siguen desempeñando un papel importante en el mercado inmobiliario español, a pesar del aumento récord de los precios y del progresivo endurecimiento del debate político en torno a la accesibilidad de la vivienda, según datos de los registradores españoles.
En el primer trimestre de 2026, los extranjeros realizaron casi 25 000 transacciones inmobiliarias, lo que supuso alrededor del 14 % de todas las ventas del país. Esta cifra se situó como el cuarto mejor resultado de toda la historia de las estadísticas. Al mismo tiempo, el precio medio por metro cuadrado en España alcanzó un nuevo máximo histórico: 2 429 euros por m².
A pesar de un ligero descenso interanual del número de transacciones extranjeras del 3,2 %, la demanda internacional se mantiene estable. La mayoría de los compradores extranjeros son ciudadanos de países de la UE, que representan el 58,3 % de estas transacciones. Los principales grupos de compradores en el primer trimestre fueron los ciudadanos del Reino Unido (6,8 %), los Países Bajos (6,6 %), Marruecos (6,2 %), Alemania (6,0 %) e Italia (5,5 %). También ocupan una cuota significativa los compradores de Francia, Rumanía y Polonia.
Geográficamente, la demanda extranjera sigue concentrándose en las regiones turísticas y costeras. La mayor proporción de transacciones con extranjeros se registró en Alicante (44,6 %), Málaga (34,3 %), las Islas Baleares (28,9 %), en las Islas Canarias (22,8 %) y en Murcia (21,7 %). Esto confirma que los extranjeros compran viviendas principalmente en zonas de ocio, alquiler y de atracción migratoria.
El aumento de la demanda se produce en un contexto de encarecimiento generalizado de la vivienda. El precio medio de la vivienda en España ha aumentado un 8,9 % en un año. La vivienda de segunda mano se ha encarecido un 9,6 %, y las viviendas de nueva construcción, un 6,9 %. Las regiones más caras siguen siendo la Comunidad de Madrid —4 407 euros por m²—, las Islas Baleares —4 173 euros—, el País Vasco —3 474 euros— y Cataluña —2 852 euros—. Entre las ciudades, lideran San Sebastián —6 154 euros por m²—, Madrid —5 428 euros— y Barcelona —4 922 euros—.
La demanda también se ve respaldada por la concesión de hipotecas. En el primer trimestre, el número de hipotecas creció un 15,2 % en términos interanuales, y alrededor de tres cuartas partes de las transacciones inmobiliarias se formalizaron mediante crédito. Esto demuestra que el mercado no solo se sustenta en compradores con capital en efectivo, sino también en la disponibilidad de financiación bancaria.
A más largo plazo, la demanda extranjera también se mantiene alta. En 2025, los extranjeros compraron en España casi 97 300 casas y pisos, lo que supuso un nuevo récord. Su cuota en el total de transacciones fue del 13,8 %, frente al 14,6 % de 2024 y el 15 % de 2023.
Los compradores ucranianos también tienen una presencia notable en el mercado español. Según datos de los notarios españoles, en el primer semestre de 2025 los ciudadanos de Ucrania realizaron 2 165 transacciones inmobiliarias en España, estableciendo un máximo histórico. Idealista señala que los ucranianos se han sumado al grupo de nacionalidades que, en 2025, compraron vivienda en España con más intensidad que nunca.
Las estadísticas específicas sobre los ucranianos muestran que su interés por España no solo está relacionado con la inversión, sino también con la reubicación, la protección temporal y la residencia a largo plazo.