Según informa «El Economista Serbio», Montenegro espera adherirse a la Unión Europea como miembro de pleno derecho y en igualdad de condiciones, y no acepta un modelo en el que los nuevos Estados tengan derechos limitados, según declaró el 9 de septiembre la ministra de Asuntos Europeos, Maida Gorčević.
Según sus palabras, Podgorica está dispuesta a aceptar mecanismos adicionales de protección frente a un posible retroceso democrático tras la adhesión a la UE, pero no quiere convertirse en un «miembro de segunda clase» con derecho de voto limitado u otras restricciones temporales.
Actualmente se están debatiendo en la Unión Europea diversos modelos para la futura ampliación, incluida la posibilidad de limitar temporalmente determinados derechos de los nuevos miembros en materia de presupuesto, política exterior o ejercicio del derecho de veto. Gorčević subrayó que Montenegro está dispuesto a aceptar los mecanismos más estrictos de control del Estado de derecho, pero considera que la igualdad entre los miembros es una condición fundamental.
Al mismo tiempo, Podgorica intenta disipar de antemano los temores de Bruselas respecto a posibles bloqueos. Gorčević afirmó que Montenegro no tiene intención de utilizar el derecho de veto como instrumento de presión y se ve más bien en el mismo grupo que los miembros pequeños y predecibles de la UE, como Eslovenia, Malta o los países bálticos.
Montenegro sigue siendo el candidato más avanzado para la adhesión a la UE en los Balcanes Occidentales. Las negociaciones se prolongan desde 2012 y se han abierto los 33 capítulos de negociación. Tras el cierre en julio de los capítulos relativos a la competencia y la unión aduanera, el número de capítulos cerrados provisionalmente ascendió a 18.
El Gobierno prevé cerrar los capítulos restantes antes de que finalice 2026 y tiene como objetivo la adhesión a la UE en 2028. Ya en primavera, Gorčević declaró que el objetivo del país es precisamente la adhesión de pleno derecho, y no un formato de integración intermedio o simplificado.
Para Ucrania, la posición de Podgorica resulta interesante también como posible precedente. Si Bruselas decide realmente introducir restricciones transitorias para los nuevos miembros de la UE en lo que respecta al derecho de veto u otras competencias, este modelo podría aplicarse potencialmente también a otros países de los Balcanes Occidentales que se incorporen más adelante. Este modelo podría aplicarse también a otros países candidatos a la adhesión a la UE.