El Gobierno griego tiene previsto multiplicar por cinco el impuesto sobre la transmisión de inmuebles residenciales para los compradores de países no pertenecientes a la Unión Europea, pasando del 3 % al 15 %. La nueva medida entrará en vigor a partir de 2027 y podría afectar directamente, en particular, a los compradores de Ucrania, si no pertenecen a las categorías con exenciones previstas en la legislación.
El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, anunció esta decisión durante su intervención en la 90.ª Feria Internacional de Salónica. El 7 de septiembre, el Gobierno publicó una descripción detallada de los cambios fiscales. Las autoridades justifican el aumento por la necesidad de limitar la demanda adicional de vivienda por parte de compradores de terceros países, lo que, según sus estimaciones, contribuye al aumento de los precios y dificulta el acceso a la vivienda para los residentes permanentes en Grecia.
Actualmente, el impuesto básico sobre la transmisión de bienes inmuebles en Grecia es del 3 % del valor catastral del inmueble y, teniendo en cuenta el impuesto municipal, el tipo efectivo alcanza el 3,09 %. Para los compradores de vivienda a los que se aplican las nuevas normas, el tipo será del 15 %, o alrededor del 15,45 % si se tiene en cuenta la tasa municipal. Así, al comprar un piso por valor de 300 000 euros, la carga fiscal podría aumentar aproximadamente de 9 300 euros a 46 350 euros, y para un inmueble de 500 000 euros, de 15 450 euros a 77 250 euros.
El tipo impositivo más elevado se aplica específicamente a los inmuebles residenciales. Según la aclaración del Gobierno del 7 de septiembre, no debería aplicarse a locales comerciales, parcelas de terreno ni otras categorías de inmuebles.
No obstante, no todos los ciudadanos de países no pertenecientes a la UE estarán sujetos a este tipo impositivo más elevado. Se prevén excepciones, en particular, para las personas con estatus de residente de larga duración en Grecia, algunos ciudadanos de origen griego, los refugiados reconocidos y los titulares de determinadas categorías de permisos de residencia. Los ciudadanos de la UE y del Espacio Económico Europeo tampoco se verán afectados por este tipo impositivo más elevado.
Para los ucranianos, las consecuencias de esta novedad dependerán, ante todo, de su situación jurídica y fiscal en Grecia. Ucrania no es miembro de la UE ni del EEE, por lo que un ciudadano ucraniano que adquiera una vivienda como comprador habitual de un tercer país podría estar sujeto al tipo del 15 %. En la aclaración publicada por el Gobierno no se especifica si habrá una excepción especial para los ucranianos que se encuentren en el país bajo el régimen de protección temporal.
Mitsotakis calificó el aumento del impuesto como parte de una política más amplia destinada a contener el precio de la vivienda. Al mismo tiempo, las autoridades tienen la intención de prorrogar una serie de medidas de apoyo al mercado interno, en particular la exención del IVA para los edificios de nueva construcción, los incentivos fiscales para el alquiler a largo plazo de inmuebles desocupados y las restricciones a los nuevos inmuebles de alquiler a corto plazo en determinadas zonas de Atenas y Salónica. El Gobierno también ha anunciado un nuevo programa de préstamos hipotecarios preferenciales, «Spiti Mou III», por un importe de 2 000 millones de euros.