La población de la Unión Europea seguirá envejeciendo a lo largo de todo este siglo; de hecho, la edad media de los habitantes de la UE aumentará en 6,6 años para llegar a los 51,5 años en 2100, según datos de Eurostat.
Según el estudio, la población de la UE crecerá de 451,8 millones de personas en 2025 hasta alcanzar un máximo de 453,3 millones en 2029, tras lo cual comenzará a reducirse gradualmente hasta los 445 millones en 2050 y los 398,8 millones en 2100. De este modo, durante el periodo 2025-2100, la disminución total de la población será de 53 millones de personas, es decir, un 11,7 %.
Eurostat señala que el principal resultado de los actuales niveles de natalidad y mortalidad en la UE es el progresivo envejecimiento de la población. Se prevé que el número de personas de 65 años o más en la UE se duplique con creces a finales de siglo.
Al mismo tiempo, la proporción de jóvenes y de la población en edad de trabajar irá disminuyendo. Se prevé que la proporción de personas de entre 20 y 64 años se reduzca del 61 % de la población de la UE en 2025 al 49,7 % en 2100, y que su número disminuya en 63,6 millones de personas, pasando de 262 millones a 198,4 millones.
Al mismo tiempo, la proporción de la población de 65 años o más aumentará del 12,4 % a principios de 2025 al 33,6 % en 2100, y el número de personas de este grupo de edad aumentará en 65,9 millones, hasta alcanzar los 133,8 millones. En esencia, se trata del único grupo demográfico importante que crecerá de manera significativa tanto en términos relativos como absolutos.
Eurostat destaca que el proceso de envejecimiento afectará a todos los países de la UE, aunque a ritmos diferentes. Se espera que el aumento más notable de la edad media de la población se produzca en Malta, Chipre, Irlanda, Luxemburgo, Lituania y Polonia.