La demanda de alquileres a corto plazo de viviendas en la UE a través de plataformas en línea siguió creciendo a principios de 2026. Entre enero y marzo, los huéspedes pasaron 144,3 millones de pernoctaciones en alojamientos de corta estancia reservados a través de Airbnb, Booking o Expedia. Esto supone un 9,7 % más que en el primer trimestre de 2025 y un 16,6 % más que en el primer trimestre de 2024, según informó Eurostat el 2 de julio.
Malta registró el crecimiento más rápido, con un aumento del 30,5 % en términos interanuales. Le siguen Eslovenia, con un aumento del 24,7 %; Eslovaquia, con un aumento del 23,5 %; y Chipre, con un aumento del 22,3 %. También se registró un crecimiento de dos dígitos en Finlandia, la República Checa, Irlanda, Croacia, Grecia, Alemania, Italia, Suecia, Polonia, Estonia, Letonia y Lituania.
Entre los principales mercados turísticos de la UE, los siete países más visitados también registraron un crecimiento. Alemania registró un aumento del 14,9 %, Italia del 14,7 %, Polonia del 11,9 %, Francia del 8,1 %, España del 6,5 %, Portugal del 4,9 % y Austria del 4 %. Esto significa que el mercado crece no solo en países pequeños con una base baja, sino también en las grandes economías turísticas.
Eurostat aclara que se trata concretamente de pernoctaciones en alojamientos de corta estancia a través de plataformas, y no de hoteles ni campings. Por ejemplo, si una familia de cuatro personas se aloja en un apartamento durante tres noches, esto se contabiliza como 12 pernoctaciones. Los datos se publican como estadísticas experimentales y se basan en la información que las plataformas transmiten directamente a Eurostat.
Las estadísticas regionales se publican con retraso. Según los datos del cuarto trimestre de 2025, las regiones más populares para los alquileres a corto plazo a través de plataformas fueron Andalucía en España —9,9 millones de pernoctaciones—, las Islas Canarias —8,2 millones— e Île-de-France en Francia —7,2 millones—. Entre las diez regiones más populares solo figuran territorios de tres países: España, Francia e Italia.
Para los inversores, estas estadísticas significan que ya no basta con fijarse únicamente en el crecimiento general del mercado. Hay que tener en cuenta el país concreto, la ciudad, la estacionalidad, las restricciones locales para Airbnb y Booking, los impuestos, las normas de registro y la competencia con los hoteles. En Europa, el alquiler a corto plazo sigue creciendo, pero se está convirtiendo en un negocio cada vez más regulado y profesional.