Nueve Estados europeos —Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Malta, los Países Bajos, Portugal y Suiza— se han dirigido a la Comisión Europea para solicitar la prórroga del mecanismo temporal que flexibiliza el funcionamiento del nuevo sistema de registro de entradas y salidas (Entry/Exit System, EES) en las fronteras exteriores del espacio Schengen.
El sistema EES prevé el registro electrónico obligatorio de los ciudadanos de países no pertenecientes a la UE al cruzar la frontera, lo que incluye el escaneo facial y la toma de huellas dactilares. Según los datos de los países que han presentado la petición, los primeros meses de funcionamiento del sistema han puesto de manifiesto graves problemas en varios aeropuertos y puestos fronterizos: han aumentado las colas, se ha incrementado el tiempo de paso por los controles y se ha incrementado la carga de trabajo de los servicios fronterizos.
El mecanismo temporal vigente permite, en casos excepcionales, no recopilar datos biométricos, manteniendo al mismo tiempo el registro electrónico de los viajeros. Nueve países consideran que renunciar a esta medida en este momento podría provocar nuevas interrupciones en el funcionamiento de la infraestructura fronteriza.
Para los ciudadanos de Ucrania, la cuestión tiene una importancia práctica directa, ya que los ucranianos también se consideran viajeros de países no pertenecientes a la UE y están sujetos al EES en sus viajes de corta duración al espacio Schengen.
Si la Comisión Europea accede a prorrogar el mecanismo temporal, esto podría:
reducir el riesgo de colas prolongadas en los pasos fronterizos más concurridos y en los grandes aeropuertos de la UE, especialmente en períodos de gran afluencia de viajeros; disminuir la probabilidad de retrasos al cruzar la frontera por parte de turistas, conductores, viajeros de negocios y trabajadores temporeros ucranianos;
dar a los países de la UE más tiempo para perfeccionar técnicamente el sistema sin interrumpir su funcionamiento.
No obstante, los ucranianos no deben contar con la supresión del registro biométrico. El EES sigue siendo un sistema obligatorio y, en la mayoría de los casos, al entrar en el espacio Schengen, los ciudadanos de Ucrania deberán someterse a la toma de fotografías y a la recogida de huellas dactilares la primera vez que crucen la frontera tras la puesta en marcha del sistema.
Los expertos señalan que la prórroga del régimen simplificado supone más bien una aplicación más flexible de las normas en los puntos de paso problemáticos que un cambio en los requisitos para los propios viajeros.
El sistema EES forma parte de una reforma más amplia del control de las fronteras exteriores de la UE y, a largo plazo, debería sustituir el tradicional sellado de los pasaportes por el registro electrónico de todas las entradas y salidas de los ciudadanos de terceros países.