En China, algunas centrales térmicas de incineración de residuos (waste-to-energy) están experimentando una escasez de residuos para alimentar sus capacidades, en un contexto de rápida expansión del sector y cambios en la gestión de los residuos domésticos, según informan los medios de comunicación chinos.
En el país hay más de 1000 centrales térmicas de incineración de residuos, y ya en 2022 su capacidad total de incineración superó el volumen de residuos domésticos recogidos (333 millones de toneladas frente a 311 millones de toneladas).
Los expertos atribuyen el problema no al hecho de que «se haya acabado la basura», sino al exceso de capacidad y al desequilibrio entre el lugar donde se generan los residuos y el lugar donde se construyen las instalaciones. En particular, en China, la proporción de residuos urbanos domésticos reciclados mediante incineración aumentó hasta el 79 % en 2024, y el número de instalaciones de incineración de residuos, según Dialogue Earth, aumentó de aproximadamente 104 en 2010 a alrededor de 1000 en la actualidad.
Los medios de comunicación señalan que, para mantener su actividad, algunas empresas están ampliando la «geografía» de recogida de residuos, pasando a los residuos industriales y recurriendo a la denominada «minería de vertederos», es decir, la extracción de residuos «antiguos» de los vertederos para su posterior incineración.
Sin embargo, las declaraciones sobre la posible importación de residuos para aprovechar la capacidad se topan con las restricciones vigentes: las autoridades de la República Popular China anunciaron anteriormente la prohibición total de la importación de residuos sólidos a partir del 1 de enero de 2021.
Los analistas también señalan el riesgo de incentivos erróneos: los debates sobre la «escasez de basura» pueden empujar al mercado a intentar aumentar los volúmenes de residuos, pero los autores especializados subrayan que la prioridad debe seguir siendo la reducción, la reutilización y el reciclaje, y no el aumento de la generación de residuos para llenar los hornos.