En la muestra europea de Numbeo (Europa: Índice de criminalidad actual por ciudad), el índice de criminalidad más alto se registra en Marsella (Francia), con 66,7. Le siguen Birmingham (Reino Unido), con 63,8, Grenoble (Francia) con 62,6, Nápoles (Italia) con 62,3 y Coventry (Reino Unido) con 61,7.
En la parte inferior de la lista europea, es decir, entre las ciudades más tranquilas según la clasificación, se encuentran La Haya (Países Bajos) con 19,9, Tampere (Finlandia) – 20,4, Eindhoven (Países Bajos) – 20,9, así como Trondheim (Noruega) y Utrecht (Países Bajos) – 21,0 cada una.
Numbeo publica índices de delincuencia/seguridad basados en encuestas a los usuarios, la versión actual se actualiza continuamente y se basa en datos de los últimos cinco años. El proyecto funciona desde 2009 y es ampliamente citado en los medios de comunicación y los servicios de comparación de ciudades, pero los indicadores reflejan precisamente la percepción subjetiva de la seguridad y no sustituyen a las estadísticas oficiales.
En la clasificación actual de Numbeo según el Índice de Criminalidad aparecen varias ciudades ucranianas. La más alta es la de Odesa, con 55,2, seguida de Dnipro, con 53,7, Járkov, con 47,2, Kiev, con 45,5, y Leópolis, con 37,2.
En la lista global de Numbeo, estas ciudades ocupan los siguientes puestos: Odesa, el 160; Dnipro, el 177; Járkov, el 233; Kiev, el 247, y Leópolis, el 320.
Los antilíderes de la clasificación global actual son Pietermaritzburg (Sudáfrica) con 82,8 y Pretoria (Sudáfrica) con 81,8, mientras que la ciudad más tranquila de la tabla es Abu Dabi (EAU) con 11,0. En Europa, el índice de criminalidad más alto lo tiene Marsella (66,7) y el más bajo, La Haya (19,9).
Numbeo se lanzó en abril de 2009. El índice de criminalidad se elabora a partir de encuestas a los usuarios y refleja una valoración subjetiva de la seguridad, no las estadísticas de delitos registrados. La clasificación actual se actualiza continuamente y se basa en datos de los últimos cinco años, por lo que los resultados deben interpretarse como un indicador de percepción y utilizarse junto con fuentes oficiales.