Según informa El Economista de Serbia, la empresa estatal rumana Nuclearelectrica detuvo de forma controlada el 28 de julio la unidad n.º 1 de la central nuclear de «Cernavodă» debido al nivel anómalamente bajo del Danubio, provocado por una prolongada sequía.
La decisión se tomó de conformidad con los procedimientos de seguridad para proteger los equipos relacionados con el sistema de refrigeración de la central. Está previsto volver a conectar la unidad a la red eléctrica nacional una vez que mejoren las condiciones hidrológicas. Si el nivel del agua sigue bajando, podría considerarse la parada de la unidad n.º 2.
A finales de julio se registró en el tramo rumano del Danubio el nivel de agua más bajo de los últimos 30 años. La sequía ya ha provocado restricciones en el riego, la paralización de algunos transbordadores y la inmovilización de barcazas con cereales.
El bajo nivel del agua también ha afectado al funcionamiento del transporte marítimo de pasajeros. En las proximidades de la localidad rumana de Salcha, encalló un buque de pasajeros con pabellón suizo que se dirigía desde Drobeta-Turnu Severin hacia Vidin, en Bulgaria. A bordo viajaban 186 pasajeros y 52 tripulantes. Varios intentos por desatascar el buque resultaron infructuosos.
Los problemas se extendieron también al mercado internacional de cruceros fluviales. Varios cruceros quedaron retenidos al norte de Budapest, y se suspendieron los viajes turísticos en algunos tramos del Danubio. La empresa húngara MAHART-PassNave informó de una caída del 18 % en el número de reservas en julio y suspendió las rutas turísticas al norte de Budapest.
El operador de cruceros Avalon Waterways canceló varios viajes por el Danubio, en concreto algunos de las rutas «Danube Dreams» y «Danube from Romania to Germany».
La disminución del caudal del Danubio no solo ha afectado a Rumanía y Hungría. En Serbia, debido a la reducción del caudal, la producción de la mayor central hidroeléctrica, «Džerdap-1», se ha reducido a 5 000 MWh de electricidad al día, es decir, a un tercio de su volumen habitual. Los buques de carga y las barcazas de combustible, en determinados tramos, solo se cargan al 30-40 % de su capacidad habitual.
De este modo, la prolongada sequía ha supuesto riesgos simultáneos para los sectores energético, del transporte de mercancías y turístico de los países de la región del Danubio. La reanudación del pleno funcionamiento de las centrales nucleares, los cruceros fluviales y la navegación de mercancías dependerá de las precipitaciones en la parte alta de la cuenca y de la recuperación sostenida del nivel del agua.