Debido a los problemas de almacenamiento y exportación de la cosecha, provocados por el cierre de los puertos del Mar Negro, existe el riesgo de que se reduzca la superficie de cultivo para la próxima cosecha entre 5 y 7 millones de hectáreas, según ha declarado el ministro de Política Agraria y Alimentación, Taras Vysotskyi.
«El mayor reto hoy en día es la compensación de los tipos de interés de los créditos. Si no respaldamos la estabilidad financiera de los agricultores, existe el riesgo de que se reduzcan las superficies de siembra para la próxima cosecha en 5-7 millones de hectáreas», cita el servicio de prensa del Ministerio de Política Agrícola a Vysotskyi durante su reunión con el coordinador del sistema de las Naciones Unidas en Ucrania, Matthias Schmale, y los dirigentes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
El ministro subrayó que, en estos momentos, Ucrania se enfrenta a dos retos clave: evitar que se eche a perder la cosecha ya recogida, garantizar las condiciones para su almacenamiento y proporcionar capital circulante a los agricultores.
«Según nuestros cálculos, el déficit de capacidad de almacenamiento podría alcanzar los 11 millones de toneladas ya este otoño, y la necesidad de financiación en este ámbito asciende a 44 millones de dólares», subrayó.
Según Vysotskyi, Ucrania ha enviado a la Unión Europea una solicitud oficial para que se destinen 220 millones de euros a la compensación de los tipos de interés de los préstamos bancarios concedidos a los agricultores.
Otro tema importante de las negociaciones, según sus palabras, fue la disposición de los organismos de la ONU a participar más activamente en la resolución de los problemas sistémicos provocados por la guerra y en la superación de sus consecuencias, según se indica en el comunicado.
Los representantes de la ONU confirmaron su disposición a responder con rapidez a las solicitudes de emergencia de Ucrania, a movilizar los recursos de la comunidad internacional, a ampliar la ayuda operativa y a apoyar a Ucrania para superar los retos humanitarios y económicos.
Al término de la reunión, las partes acordaron un plan de acción conjunto para atraer financiación adicional de donantes procedentes de instituciones financieras internacionales, en particular del Banco Mundial, así como de fondos humanitarios privados.