En varios países del sur y el oeste de Europa se ha registrado un fuerte aumento de las temperaturas hasta casi los 40 grados, lo que ha provocado alertas a gran escala, interrupciones en el servicio de transporte y una gran presión sobre las infraestructuras y los ecosistemas, según informa Reuters.
España, Francia e Italia han sido los países más afectados por la ola de calor que azota Europa, donde las temperaturas se acercan a los 40 grados. Las condiciones meteorológicas extremas han provocado la declaración de niveles elevados de alerta, interrupciones en el servicio de transporte —en particular, el ferroviario— y un aumento de la presión sobre las infraestructuras y los servicios de emergencia.
«La ola de calor del 21 de junio, día del solsticio de verano en el hemisferio norte y que suele marcar el inicio de los tres meses más calurosos del año, ha suscitado preocupación por la llegada temprana y prolongada de condiciones extremas», se indica en el comunicado.
En España, el servicio meteorológico AEMET ha emitido alertas rojas y naranjas, con previsiones de 39-40 grados en la mayor parte de la Península Ibérica y en Mallorca. Se espera que la ola de calor se prolongue al menos hasta mediados de la semana.
En Francia, debido al sobrecalentamiento de las infraestructuras, el operador ferroviario SNCF ha cancelado 71 trenes interurbanos. Se han movilizado 3 500 trabajadores para la vigilancia y las labores de emergencia, además de otros 2 000 empleados.
«El repunte de las temperaturas se debe a una masa de aire caliente que se desplaza hacia el norte desde el Sáhara, intensificada por una fuerte formación anticiclónica conocida como el «anticiclón africano». Los meteorólogos señalan que este sistema crea el denominado «domo térmico», que retiene el aire caliente sobre Europa occidental y central y permite que las temperaturas aumenten día tras día», se indica en el comunicado de la agencia.
En Alemania, donde las temperaturas alcanzaron los 38 grados, se registraron tormentas y cortes de electricidad durante los actos multitudinarios celebrados en Berlín.
Por su parte, en Bélgica, los centros de fauna silvestre informan de una sobrecarga de animales afectados, principalmente aves jóvenes, de las que han recibido cerca de 150 en los últimos días.