Según informa «El Economista Serbio», las relaciones económicas de Serbia con la Unión Europea son hoy en día mucho más amplias que el comercio con Rusia, mientras que la principal dependencia de Belgrado respecto a Moscú se mantiene, sobre todo, en el sector energético, según ha declarado el embajador de Serbia en Ucrania, Andon Sapundži.
Según él, alrededor del 70 % de las exportaciones e importaciones serbias se dirigen a países de la Unión Europea, y otro 15 % aproximadamente, a Estados de la región que son candidatos o aspiran a ingresar en la UE, en particular Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Macedonia del Norte y Albania.
«El resto del comercio exterior corresponde a otros países, entre ellos Estados Unidos, China y Rusia. La cuota de Rusia es de aproximadamente un 7-8 %, y una parte significativa de este comercio la constituyen los recursos energéticos, sobre todo el gas natural», afirmó Sapundži en una entrevista concedida a «Apostrof».
Según él, precisamente la dependencia de los recursos energéticos rusos sigue siendo uno de los aspectos más delicados de las relaciones económicas entre Serbia y Rusia, por lo que Belgrado está trabajando en la diversificación de las fuentes y las rutas de suministro.
Por otra parte, el embajador comentó la situación en torno a la mayor empresa serbia de petróleo y gas, NIS, que se ha visto sometida a restricciones sancionadoras estadounidenses debido a la participación rusa en su capital.
Según él, el proceso de cambio de la estructura de propiedad de NIS se encuentra en una fase activa. Serbia está debatiendo la futura estructura de la empresa con la húngara MOL, al tiempo que continúan las negociaciones con la rusa «Gazprom Neft». Para cerrar el acuerdo se requieren, en particular, las autorizaciones pertinentes en el marco del régimen de sanciones estadounidense.
Sapundži señaló que las dos principales prioridades de Serbia son mantener la seguridad energética y buscar una estructura de propiedad sostenible a largo plazo para NIS.
La empresa reviste una importancia estratégica para la economía del país, ya que gestiona la única refinería de petróleo de Serbia, situada en Pančevo.
Al mismo tiempo, el diplomático subrayó que el cambio en la estructura comercial no supone un abandono total por parte de Serbia de sus relaciones económicas con Rusia.
Belgrado, por su parte, mantiene su rumbo hacia la adhesión a la UE. Según Sapundži, la integración europea sigue siendo una prioridad estratégica para el país, aunque la negativa de Serbia a sumarse a las sanciones contra Rusia plantea dificultades en las negociaciones con Bruselas.